El indulto a Griñán
El terreno, sobre el indulto a Griñán, lo viene preparando el Gobierno desde que se conoció la sentencia confirmada ahora por el Supremo, con el argumento pueril de que ni Griñán ni su antecesor Manuel Chaves, se lucraron con la malversación de los fondos públicos. Se pretende llevar a la opinión pública la idea de que no hubo tal corrupción y que los dos ex presidentes del Partido Socialista son, en realidad, unas personas honradas y hasta benefactoras de la humanidad. Pero la corrupción no consiste sólo en el enriquecimiento personal. En este caso ha sido todo el partido de Sánchez el que se ha beneficiado con la red clientelar montada con pleno conocimiento de los condenados, con el propósito de perpetuarse en el poder. La Justicia ha hablado, y el hecho de que haya dos votos discrepantes no impugna la validez ni la contundencia de una sentencia que quedaría desautorizada por un indulto claramente político.
