EEUU tiene claro que no recortará sus emisiones de dióxido de carbono, pero está investigando otras vías para mantener los niveles de contaminación en los límites establecidos por la ONU.
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Miércoles, 18 de febrero 2026
EEUU tiene claro que no recortará sus emisiones de dióxido de carbono, pero está investigando otras vías para mantener los niveles de contaminación en los límites establecidos por la ONU.
CUMBRE DEL CLIMA
Estados Unidos presentó a mediados de esta semana, y en el marco de la X Cumbre
Climática de la ONU, que se celebra en la ciudad argentina de Buenos Aires, un
plan para combatir el calentamiento global basado en la aplicación a largo plazo
de nuevas tecnologías en lugar de recortes en la emisión de dióxido de
carbono.
Según afirmó la subsecretaria de Estado para Asuntos Globales,
Paula Dobriansky, “a través de estas iniciativas tecnológicas podemos vislumbrar
cambios revolucionarios en los sistemas mundiales de energía”. Dobriansky
también declaró que Estados Unidos “ha logrado progresos” en la investigación y
el desarrollo de nuevas tecnologías como la exploración de combustibles a base
de hidrógeno y la captura y almacenamiento de dióxido de carbono.
Los
delegados de los diferentes países reaccionaron fríamente ante esta propuesta e
incluso el ministro alemán Juergen Trittin aseguró que “ningún estilo de vida
puede justificar las emisiones desmedidas de EEUU” y recordó que “todas las
naciones deben adoptar compromisos ambiciosos, lo que significa estabilizar sus
emisiones en los niveles de 1990 y no seguir aumentándolas”.
Poco competitivos si apoyan el protocolo
Los
representantes de los 127 países que ratificaron el Protocolo de Kyoto ultiman
los detalles de un acuerdo que obliga a las principales naciones
industrializadas a reducir en un 30% la emisión de gases con respecto a los
niveles que se presentaron en 1990. Estas medidas entrarán en vigencia el
próximo 16 de febrero.
Sin embargo, EEUU que es precisamente el mayor
emisor mundial de gases ha rechazado el protocolo y se ha negado a discutir las
medidas que se tomarán una vez finalizada su vigencia en 2012. En el año 2000,
EEUU emitió el 21% de los gases de efecto invernadero del mundo, mientras que,
por ejemplo, los países que componen la UE emitieron el 14%.
El
presidente estadounidense, George Bush ya ha anunciado en varias ocasiones que
el rechazo de su país al protocolo de Kyoto se debe a que el recorte en la
emisión de gases dañaría la economía de su país. Además, EEUU argumenta que hay
otras naciones que están muy industrializadas como China o la India que no están
sujetas a la aplicación de este protocolo.
La
opinión de los afectados
Existe un amplio consenso en la comunidad
científica sobre los efectos en el calentamiento global que provocan gases como
el dióxido de carbono y el metano, que se quedan atrapados en al atmósfera,
aumentando así la temperatura global del planeta lo que pude provocar efectos
como el aumento de las tormentas, la sequía endémica en determinadas zonas o el
aumento del nivel del mar.
Con estos argumentos aparecen las opiniones
de los países más pequeños y con mayor riesgo de sufrir las consecuencias del
cambio climático, como las islas del Pacífico, cuyo representante, el delegado
de Kiribati, pidió a Washington que reconsidere su posición, “ya que algunas
naciones podrían desaparecer si aumenta el nivel del mar”. De hecho, algunas
naciones insulares del Pacífico ya han perdido parte de su costa.
Reacciones
Las reacciones a los resultados de
este encuentro no se han hecho esperar y el delegado de Medio Ambiente de la
Duma rusa, Alexander Kosarikov, ha declarado que “no hay que tomar medidas para
que Estados Unidos ratifique el Protocolo de Kyoto, porque en algún momento
tendrán que entrar”.
Kosarikov interpreta que la no ratificación de este
acuerdo internacional por parte de EEUU significa que “no tienen intereses
ecológicos” en el planeta ya que “el Protocolo de Kyoto no es sólo un documento
político, sino también ecológico, y no apoyarlo significa que no tienen esos
intereses ecológicos”.
Por su parte, la ministra española de Medio
Ambiente, Cristina Narbona, valoró las posiciones “avanzadas” que la Unión
Europa está defendiendo en la Cumbre del Clima y las contrastó con la actitud de
Estados Unidos que, a su juicio, actúa siempre “a la contra”.
De hecho,
los 25 países de la Unión Europea ya están debatiendo el seguimiento de los
compromisos del Protocolo de Kyoto sobre reducción de emisiones contaminantes.
Será el próximo lunes cuando los ministros de Medio Ambiente abordarán en
Bruselas el alcance del nuevo recorte a partir de 2012.
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