La vivienda se ha convertido en los últimos años en el principal quebradero de cabeza de las familias españolas. Las incesantes subidas en su precio la convirtieron en casi inalcanzable. Ahora, la crisis podría provocar un descenso de hasta el 20 por ciento en su valor de venta
Según Alfredo Pastor, ex secretario de Estado
Tras mucho tiempo viendo como la cotización de la vivienda ascendía como la espuma, parece que por fin se estabiliza el mercado y los precios comienzan a descender de manera considerable.
En el primer trimestre de 2009, el precio de la vivienda libre en España cayó el 6,8 por ciento, con relación al mismo periodo del pasado año, al situarse el precio del metro cuadrado en una media de 1.958,1 euros.
El que fuera secretario de Estado de Economía y actualmente profesor de la escuela de negocios IESE, Alfredo Pastor, augura que su valor descenderá hasta un 20 por ciento en los próximos meses. La causa de esto no es otra que la crisis económica.
Hasta ahora, el descenso se ha notado más en la vivienda de más de dos años de antigüedad, cuyo precio se abarató el 6,9 por ciento en los tres primeros meses del año, mientras que la vivienda nueva se rebajó el 6,5 por ciento.
Alfredo Pastor, ex secretario de Estado con Pedro Solbes como ministro entre los años 1993 y 1995, considera que la virulencia de la crisis en España se debe a los efectos globales de la crisis financiera sumados a los “desequilibrios estructurales” de la economía española.
Entre estos desequilibrios, el académico del IESE destaca especialmente el estallido de la burbuja inmobiliaria española, que ha afectado con intensidad al sector de la construcción y ha finalizado con el período del crédito fácil y de la especulación.
Pastor aboga por “corregir” estos “severos desequilibrios” en el sector de la construcción -el más afectado por la actual destrucción de empleo- y en el conjunto de la economía española, aunque admite que será un proceso “difícil” y “largo“.
En este sentido, considera como una consecuencia inevitable del escenario actual -caracterizado por la caída de la demanda-, el “progresivo” descenso del precio de la vivienda.
Pese al descenso de los precios, el excedente de viviendas en manos de las inmobiliarias alcanzará los 800.000 inmuebles al final de 2009, por lo que, según la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE), la construcción de 450.000 casas menos entre 2008 y 2009 supondrá destruir casi 900.000 empleos en dos años.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR