Política

La crisis de las pirámides pone en dificultad la posible reelección de Alvaro Uribe

Ante la crisis generada desde hace algunas semanas por el derrumbe de varias de las llamadas pirámides financieras en Colombia, la posibilidad de una segunda reelección del presidente Álvaro Uribe para el 2010, se encuentra en entredicho.

Cambia el panorama político colombiano
La popularidad del mandatario colombiano comenzó a decaer cuando estallaron violentas protestas contra la decisión de su gobierno de intervenir a la empresa DMG Grupo Holding S.A, de la cual se presume que lavaba dineros del narcotráfico.

Estas pirámides, bajo cuya captación estarían afectadas más de dos millones de personas, tuvieron su origen principalmente en departamentos como Putumayo, Nariño y Cauca, los cuales han sido los más afectados por problemas de orden público. Presuntamente en respuesta a ello y como un acto de solidaridadlos representantes a la Cámara de Representantes (cámara baja) Miriam Paredes de Nariño y Orlando Guerra de Putumayo, retiraron su apoyo al referendo reeleccionista que eliminó, por ahora, la posibilidad de un tercer mandato del presidente Uribe.

Bajo este indicio se eliminó del referendo, que aún se encuentra en trámite de aprobación en el Congreso de la República, la reelección inmediata para un tercer período, con lo cual Uribe no podrá acceder al poder para el 2010, pero si podrá presentarse como candidato para las elecciones presidenciales del 2014.

Así mismo, es importante mencionar que si bien muchos culpan a Uribe de cerrar los negocios que les proporcionaban rendimientos extraordinario algunos de éstos ofrecían hasta un 200% de rentabilidad sobre el dinero invertido la responsabilidad también se extiende a otras instancias del gobierno, a las empresas captadoras y a quienes invirtieron en ellas.

Por otra parte, el paquete de medidas que pretende devolver el dinero a los afectados no disminuye el descontento general de la población, ya que la gente desconfía de los procesos establecidos para este fin, con lo cual se entrevé que la imagen presidencial y la eficiencia del gobierno han sufrido un notable deterioro en los últimos días.

A esta situación se le suman una serie de denuncias sobre el cabildeo que la empresa DMG realizaba con algunos funcionarios del gobierno con el fin de lograr la aprobación de leyes que favorecieran este tipo de negocio. Incluso, se habló de vínculos entre DMG y los hijos del presidente Uribe, a lo que el mandatario respondió:mis hijos no son traficantes de influencias ante el EstadoMis hijos no son holgazanes. Mis hijos no son vagos con sueldo. Mis hijos han escogido ser hombres de trabajo, honestos y serios”, afirmó.

El presidente aseguró que proporcionaría información a la Procuraduría sobre las finanzas de su familia para que nada quedara en entredicho.

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