Villepin afirma que no dimitirá y denuncia una campaña de calumnias y mentiras en su contra
El funcionario fue acusado de intentar perjudicar la carrera política de Sarkozy hace dos años mediante falsas denuncias de corrupción.
De Villepin niega todos los cargos, pero la crisis política en Francia sigue escalando a nuevas alturas.
En declaraciones a la radio francesa, el primer ministro dijo que estaba indignado frente a lo que describió como una campaña de calumnias en su contra.
De Villepin rechazó los pedidos por su renuncia, pero teniendo en cuenta que en los próximos días es probable que los jueces lo llamen a declarar e inspeccionen su oficina, hay presiones crecientes para que se retire del cargo.
El dirigente está acusado de haberle pedido hace dos años a un funcionario de inteligencia que secretamente investigara supuestos negocios de su archirival político, Sarkozy, que lo vincularían a sobornos recibidos por la venta en 1991 de fragatas francesas a Taiwán.
Dichas versiones resultaron ser todas falsas pero Sarkozy exigió una investigación judicial, alegando que De Villepin específicamente dirigió las pesquisas hacia él, con el propósito de intentar sabotear sus opciones de aspirar a la presidencia en las elecciones del año entrante.Época difícil
De Villepin ha negado que intentó perjudicar la carrera de su colega en el gabinete ministerial.
El funcionario de inteligencia involucrado en el caso ratifica la inocencia del primer ministro.
Los últimos seis meses han sido difíciles para ambos hombres.
En noviembre, el gobierno francés tuvo que declarar un estado de emergencia luego de violentos desórdenes en suburbios poblados principalmente por inmigrantes.
El mes pasado, De Villepin vio cómo su credibilidad se desplomaba luego de que una nueva ley laboral llevara a protestas y huelgas masivas.
En estos momentos, además, Sarkozy enfrenta acusaciones de xenofobia y discriminación por cuenta de un nuevo y estricto proyecto de ley sobre inmigración.Fuente: Emma Jane Kirby.
BBC, Paris









