África

La sequía en África amenaza el futuro de millones de niños

La combinación de sequía extrema, desnutrición infantil y enfermedades transmitidas por el agua está poniendo en peligro la vida de millones de niños y niñas en el Cuerno de África y la región del Sahel. Así lo advierte UNICEF, que alerta de una crisis humanitaria sin precedentes agravada por el cambio climático, los conflictos armados y la insuficiente financiación internacional.

Según la organización, la falta de acceso a agua potable está aumentando de manera alarmante en el este y oeste de África. En Etiopía, Kenya y Somalia, el número de personas afectadas por la sequía que carecen de un acceso fiable al agua pasó de 9,5 millones en febrero a 16,2 millones en julio, lo que incrementa significativamente el riesgo de brotes de enfermedades.

La directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell, advirtió que la situación puede tener consecuencias devastadoras para la infancia. “Cuando los niveles elevados de desnutrición aguda grave en los niños y niñas se combinan con brotes mortales de enfermedades como el cólera o la diarrea, la mortalidad infantil aumenta de una forma alarmante y trágica”, señaló.

En la región del Sahel, que comprende países como Burkina Faso, Chad, Malí, Níger y Nigeria, la sequía se suma a los conflictos y a la inestabilidad política, agravando la inseguridad hídrica. Actualmente, alrededor de 40 millones de niños y niñas están expuestos a niveles altos o extremadamente altos de vulnerabilidad relacionada con el agua. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, en esta región mueren más menores por problemas relacionados con la falta de agua y saneamiento que en cualquier otra parte del planeta.

La escasez de agua también ha provocado un aumento sin precedentes en los precios. En algunos condados de Kenya, como Mandera y Garissa, el coste del agua ha aumentado un 400% y un 260% respectivamente. En Etiopía, el precio del agua llegó a duplicarse en algunas regiones, mientras que en Somalia se han registrado incrementos de hasta el 85%. Para muchas familias, acceder a este recurso básico se ha convertido en un desafío económico imposible.

Las consecuencias son especialmente graves para los niños y niñas más pequeños. Más de 2,8 millones de menores sufren actualmente desnutrición aguda grave en ambas regiones. Esta condición multiplica hasta por once el riesgo de fallecer a causa de enfermedades transmitidas por el agua en comparación con los niños bien alimentados. En Somalia se han registrado brotes de diarrea aguda y cólera en prácticamente todos los distritos afectados por la sequía. Entre enero y junio se notificaron más de 8.200 casos, una cifra que duplica los registros del mismo periodo del año anterior. Casi dos tercios de los afectados son menores de cinco años.

En el Sahel, la disponibilidad de agua se ha reducido en más de un 40% durante las últimas dos décadas debido al cambio climático y otros factores estructurales. Esta reducción ha contribuido al aumento de enfermedades infecciosas y al deterioro de las condiciones de vida de millones de personas. Solo el año pasado, África Occidental y Central registró el peor brote de cólera de los últimos seis años, con más de 5.600 casos y 170 muertes en el Sahel Central.

Frente a esta emergencia, UNICEF desarrolla programas para mejorar el acceso al agua potable, reforzar los sistemas de saneamiento, perforar pozos, impulsar el uso de energía solar y proporcionar tratamiento nutricional a los menores afectados por la malnutrición. Sin embargo, la organización alerta de que la financiación disponible está muy por debajo de las necesidades reales. La falta de recursos amenaza con agravar aún más una crisis que ya afecta a millones de personas. “Las familias se ven obligadas a tomar decisiones imposibles entre comprar agua o alimentos para sus hijos”, afirmó Russell. La organización insiste en que solo un mayor compromiso de los gobiernos, los donantes y la comunidad internacional permitirá evitar que esta emergencia continúe cobrando vidas y comprometiendo el futuro de toda una generación.

 

Rocío Sánchez Fuentes,

es graduada en Antropología Social y Cultural y estudiante del Máster en Protección Internacional de los Derechos Humanos en la Universidad de Alcalá de Henares.

 


La foto está sacada de la web Pexels: https://www.pexels.com/es-es/foto/agua-pozo-ninos-y-comunidad-28101466/

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