Líderes mundiales y peregrinos se apoderarán de Roma hoy para participar un día después de los funerales del Papa Juan Pablo II, los mayores en la historia moderna. El presidente de EE.UU., George Bush, asisitió anoche a la Basíclica de San Pedro a despedirse del Santo Padre. Más de 4 millones de personas han llegado a la capital de Italia para dar su último adiós al Papa. El Gobierno anuncia un plan de seguridad por los funerales del Papa sin precedentes en la historia de Italia.
Cuatro millones de personas han llegado a la capital de Italia para despedir al Papa
Peregrinos de todos los lugares del mundo se apuraban para incorporarse a la
fila antes de que la policía la cerrara. La basílica cerrará sus puertas este
jueves por la noche para preparar el funeral.
Algunos peregrinos se
quejaban de que debían esperar más de doce horas ante la Basílica, mientras la
fila de personas que aguardaban se extendía más allá de cinco kilómetros. La
afluencia era tan masiva que la policía llamó a la gente a no concurrir más a la
Basílica de San Pedro.
Las autoridades temen que el caos se agrave aún
más con la llegada de unos 200 invitados de Estado para los funerales. Uno de
los primeros en arribar fue anoche el presidente estadounidense, George W.
Bush.
Miles de peregrinos más llegarían a Roma a tiempo para el funeral
en trenes especiales, aviones y autobuses.
Las autoridades pidieron a
los recién llegados que se mantengan alejados del centro histórico de Roma, que
ya está saturado de peregrinos con mochilas y banderas, y enviaron a la gente a
las afueras, donde pantallas gigantes transmitirán el funeral en
vivo.
Mientras Roma intenta controlar el caos y proteger a la multitud
con tropas extras, cortes de calle y una zona de exclusión aérea, los cardenales
de la Iglesia Católica intentan concentrarse en la elección del reemplazante de
Juan Pablo II.
El testamento de 15 páginas del Papa, que fue leído a los
cardenales el miércoles, se publicará esta tarde. Según una fuente del Vaticano,
habla más sobre su legado espiritual que sobre las pocas posesiones que tenía
para dejarles a sus colaboradores.
Medidas de
seguridad sin precedentes en Italia
El ministro italiano
del Interior, Giuseppe Pisanu, afirmó hoy que, ante la visita de más de 200
jefes de Estado y de Gobierno que acudirán mañana a los funerales por Juan Pablo
II, se ha organizado un dispositivo para la seguridad y el orden público que no
tiene precedentes en la historia de Italia.
El plan de seguridad –que se
pondrá en marcha hoy y se mantendrá hasta que las delegaciones extranjeras dejen
la ciudad– prevé el cierre de todo el espacio aéreo sobre Roma en un radio de
35 millas y su vigilancia por un avión Awacs de la OTAN. Asimismo, se han
instalado algunas baterías de misiles antiaéreas Spada en varios puntos
estratégicos de la capital y se han dispuesto baterías de misiles Hawk de medio
alcance en el aeropuerto militar de Pratica di Mare.
Para la vigilancia
de las delegación, las fuerzas del orden han puesto a disposición 1.430 unidades
que se encargarán de acompañarles en sus trayectos por el interior de Roma y
hasta la Plaza de San Pedro, mientras que otros 5.000 se ocuparán de las tareas
de vigilancia y control del orden público. Entre bomberos, Policía Municipal,
Ejército y protección civil, están destacados en la zona entre 10.000 y 15.000
unidades.
Además, se cuenta con los servicios de tres núcleos de los
departamentos especiales antinuclear, antibacteriológico y químico, así como de
un reparto especial de artificieros encargado de vigilar la zona. Se usarán dos
helicópteros HH3F y cuatro aviones MB339CD para sobrevolar y vigilar San Pedro y
cuatro AMX y cuatro F16 se encuentran preparados para despegar en caso de
urgencia.
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