La experiencia de CIPIE al ejecutar este tipo de proyectos, la excelente acogida, impacto y efecto multiplicador que éstos han tenido entre la población española, especialmente en los jóvenes, sigue demostrando la creciente necesidad de seguir esta línea de acción, al detectar que continúa existiendo falta de información, confianza, visión, compromiso e implicación en la ayuda al desarrollo.
Desde hace 31 años CIPIE lleva realizando exitosamente programas de sensibilización y educación para el desarrollo en toda España, centrados, principalmente, en el ámbito educativo. La experiencia previa en proyectos como “Educación en valores: justicia, solidaridad e interculturalidad”, financiado por la AECI en el año 2000; “Sensibilización de la opinión pública sobre Cooperación al Desarrollo: Análisis y Debate”, financiado por la UE, CIPIE y otros; “Sensibilización de la población del ámbito educativo y otros grupos de activa participación social de la Comunidad de Madrid sobre Cooperación al Desarrollo”; Educación en valores: justicia, solidaridad e interculturalidad y “Madrid Solidaria manifiesta la experiencia en este tipo de intervenciones en centros educativos.
Este bagaje nos ha demostrado que nuestra sociedad y en especial los estudiantes de los centros educativos carecen de información sobre la necesidad de la cooperación internacional: cuáles son las causas de la pobreza, de la ayuda internacional, cómo funciona esta ayuda, las acciones que se realizan para favorecer el desarrollo de los países del Tercer Mundo.
Las acciones de sensibilización y la educación para el desarrollo sirven para facilitar la toma de conciencia ante las graves desigualdades e injusticias existentes en el mundo. Para ello es necesaria una labor de sensibilización, de educación en los valores de solidaridad, responsabilidad, denuncia y compromiso.
Más allá de las reflexiones, queremos que los estudiantes sean parte activa de la cooperación al desarrollo, fomentando un modelo de ciudadanía basado en informaciones certeras, opiniones fundadas y ejemplos prácticos exitosos de proyectos de cooperación al desarrollo.
La experiencia de CIPIE al ejecutar este tipo de proyectos, la excelente acogida, impacto y efecto multiplicador que éstos han tenido entre la población española, especialmente en los jóvenes, sigue demostrando la creciente necesidad de seguir esta línea de acción, al detectar que continúa existiendo falta de información, confianza, visión, compromiso e implicación en la ayuda al desarrollo. Y pone de manifiesto, aún más en la crisis económica actual, la carencia de información, formación, comprensión y responsabilidad sobre la necesidad de mantener la cooperación al desarrollo, sobre las disparidades económicas, la interdependencia, las causas de la pobreza, la historia y el panorama actual de la cooperación internacional, sus diferentes modalidades y resultados positivos, el respeto a otras culturas. Hay mucho por hacer para generar tomas de conciencia, capaces de conducir a cambios, transformaciones sólidas y crear hábitos de cooperación entre los jóvenes.
Pretendemos involucrar y hacer partícipes a la comunidad educativa en el compromiso solidario de todos por alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Probablemente en manos de esos jóvenes estén las futuras políticas de cooperación. De ellos dependerá que logremos ese otro mundo posible y deseado.
Los centros educativos nos han manifestado su interés en crear espacios de reflexión para que estos proyectos de sensibilización y educación para el desarrollo adquieran mayor presencia en el calendario estudiantil, pues colaboran en poner al alumno en contacto con la realidad exterior al centro escolar. El efecto de estos proyectos que actúan sobre adolescentes y jóvenes se fundamenta en la transmisión de valores esenciales para la formación de la personalidad de los menores, que llegarán a ser adultos con mayores niveles de información, tolerancia, conscientes de que la solidaridad es un valor fundamental.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR