La cada vez más elevada cantidad de personas que sufren ansiedad, llevó al CEPI Hispano Rumano de Alcalá de Henares, gestionado por CIPIE, a la realización de este taller.
El taller se destinó a todas aquellas personas que experimenten síntomas de nerviosismo o ansiedad tales como preocupaciones, miedos, inseguridades, pensamientos negativos, dificultades para concentrarse etc. y que desean aprender técnicas para manejar estos síntomas por sí mismas, lo cual generará dos consecuencias interrelacionadas: reducción del ansiedad y, en consecuencia, aumento de su calidad de vida.
Así, con la celebración de este taller de relajación muscular: el método Jacobson, se dotó a las personas de información sobre qué es la ansiedad, cómo se manifiesta y cuáles son sus efectos. Los participantes aprendieron a identificar la relación entre las emociones negativas y los pensamientos; a modificar los pensamientos para manejar las emociones negativas; y a entrenar habilidades que sirven para afrontar eficazmente los problemas de la vida cotidiana. El objetivo no era otro que los asistentes consiguieran reducir sus niveles de ansiedad y que aumentasen el grado de autocontrol emocional.
Definiendo la ansiedad
La ansiedad es un mecanismo adaptativo natural que permite ponernos en alerta ante sucesos comprometidos. En realidad, un cierto grado de ansiedad proporciona un componente adecuado de precaución en situaciones especialmente peligrosas. En ocasiones, sin embargo, la ansiedad es desproporcionada con respecto a la situación e incluso a veces se presenta en ausencia de cualquier peligro evidente. Entonces, el sujeto se siente paralizado con un sentimiento de indefensión y, en general, se produce un deterioro del funcionamiento psicosocial y fisiológico.
Causas de la ansiedad
La ansiedad se produce siempre como consecuencia de dificultades a la hora de adaptarnos a los cambios que se producen en nuestra vida. El problema de la ansiedad radica en pensamientos que tu cerebro interpreta erróneamente como reales. Tú sabes racionalmente que no son verdad, pero te los crees a nivel emocional, es decir, sientes que son verdad.
Si tu cerebro cree que algo grave va a suceder, empieza a enviar síntomas de ansiedad. Ese pensamiento puede ser una imagen mental (de ti mismo o de otra persona o situación), un sonido, una sensación en el cuerpo (un cosquilleo, frío o calor)…
Manifestaciones de la ansiedad y cómo controlarla
La ansiedad se manifiesta de muchas maneras: huida; respuestas físicas y psicológicas; tensión en el cuello, hombros y espalda, dificultades de respiración; visión nublada; sofoco; taquicardia; sensación de nudo en el estómago; sudoración; temblor; sensación de perdida de control, miedos, pensamientos repetitivos…
Ante todo, es necesario aprender a distinguir entre preocupaciones reales y no reales. Preocupación real es la causada por un problema real que no se puede ignorar y que permite hacer algo para buscar una solución. Por el contrario, preocupación no real es la causada por un problema imaginario, es decir, no real y que se manifiesta como síntoma de la ansiedad.
Entre las técnicas para el control de la ansiedad están los ejercicios de respiración, la relajación muscular, la exposición a situaciones temidas, las técnicas cognitivas que se basan en el entrenamiento del individuo para mejorar su capacidad de auto-observación y de auto- corrección de sus pensamientos, sus conductas y sus emociones.
Y en consecuencia
Hay que cultivar siempre el lado positivo de la ansiedad: todos los seres humanos tenemos ansiedad y gracias a ella podemos dar respuesta adecuada a situaciones personales y laborales.
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