Los comicios a celebrarse en México en junio del 2006 ya se está viviendo en las encuestas. Un sondeo publicado por el diario Reforma, el más influyente diario de México, da a Andrés Manuel López Obrador, alcalde de México, DF., la capital del país, una amplia ventaja sobre sus probables oponentes.
Opinión: Andrés Manuel López Obrador
No han pasado cinco semanas desde que el Presidente George W. Bush comenzara su segundo mandato y ya los comentaristas políticos comienzan a especular sobre quienes serán los candidatos en el 2008. Algunos hablan de una contienda entre tres senadores, Hillary Clinton de Nueva York y John Kerry de Massachussets por la nominación del Partido Demócrata, y John McCain de Arizona como el gran favorito de los Republicanos.
La fascinación de los norteamericanos con las elecciones ya pasa a ser una obsesión. El cuerpo de uno de los perdedores aún esta tibio y ya se levanta para decir que él es el favorito de aquí a cuatro años. Lo que no hacemos, es interesarnos por los comicios a celebrarse en México en junio del 2006.
Una encuesta publicada por el diario Reforma, el más influyente diario de México, da a Andrés Manuel López Obrador, alcalde de México, DF., la capital del país, una amplia ventaja sobre sus probables oponentes. López Obrador debe ser el candidato del PRD, el mayor de los partidos de izquierda en México. De acuerdo a la encuesta, López Obrador cuenta con el 35% de los votantes. El aventaja en nueve puntos a Santiago Creel, Secretario de Gobernación y posible candidato del PAN, el partido de gobierno. Un punto atrás está Roberto Madrazo, quien sería el abanderado del PRI, partido que gobernara México con mano férrea por más de siete décadas.
Si estos indicios llegan a concretarse, México se uniría a una creciente corriente de izquierda populista en América Latina que ya cuenta con Fidel Castro en Cuba, Hugo Chávez en Venezuela, Inacio “Lula” da Silva en Brasil, Néstor Kirchner en Argentina, y Tabaré Vázquez, el flamante primer mandatario de Uruguay. Dicha coalición impresiona y preocupa. A los norteamericanos debe importarles que al sur de su frontera pueda gobernar un político que viene de un partido donde nadie critica a Castro y todos consideran amigos a los enemigos de Estados Unidos. Su ventaja en las encuestas es impresionante si uno considera que los últimos 12 meses como alcalde del D. F. no han sido sus momentos más felices. Un columnista mejicano, Miguel ángel Granados Chapa da detalle de las fechorías de algunos de sus principales asistentes en el gobierno municipal.
El Canal 52 de Ciudad México puso al aire hace cerca de un año una cinta en la cual uno de los senadores del PRD negocia un soborno sin saber que lo estaban grabando. Dicho funcionario aguarda que lo juzguen. El caso también involucra a Rosario Robles, hasta ahora sólo testigo en el caso. Testigo a la cual lo ocurrido le costó su cargo como Presidente del PRD. Hay otra cinta en la cual los televidentes pueden ver a otro de los aliados de López Obrador jugándose miles de dólares en Las Vegas. El problema es que parece que era dinero lavado y que el funcionario en cuestión era el tesorero municipal. Ahora aguarda a que lo juzguen por lavado de dinero. Hay muchas otras cosas. Esto sólo es un aperitivo. Por eso hay que estar impresionado por la popularidad de López Obrador, aunque vale la pena decir que sus números han mermado enormemente en el último año. Una encuesta realizada hace 12 meses le daba al alcalde casi las dos terceras partes del voto de los mexicanos, y a todo el resto de sus contrincantes el resto.
Ahora la cosa comienza a cambiar. Creel y Madrazo suman cerca del 50% del voto con un 15% de indecisos. La pelea se pone buena. Y todavía mejor si tomamos en consideración que es posible que el año que vienen puedan votar hasta 10 millones de mexicanos que viven en Estados Unidos. Si eso no nos llama la atención, nada lo hará.
Fuente: Diario La Prensa (EEUU)
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