Prosigue en España la polémica creada por medios de comunicación y grupos políticos contra el Tribunal Constitucional que juzga los recursos interpuestos por el PP y el Defensor del Pueblo contra determinados artículos del estatuto de Cataluña
Una cuestión jurídica, no política
En una breve declaración a los periodistas antes de entrar en el Congreso de los Diputados, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha limitado a decir que ha leído con “mucho interés” el editorial conjunto de doce diarios catalanes en defensa del Estatuto de Autonomía de Cataluña. Esa opinión, dijo, le merece “mucho respeto” y evitó responder si compartía las cuestiones planteadas en el texto.
Uno de los primeros miembros del Gobierno en reaccionar ha sido el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, quien afirmó que lo publicado en Cataluña “refleja lo que siente” la mayoría de los catalanes y descartó que se trate de una medida de “presión” contra el Tribunal Constitucional, que este jueves se reúne para retomar el debate sobre el estatuto.
Recordó que antes de ser recurrido por el PP, el estatuto catalán “se aprobó en el Parlamento con los informes preceptivos” y luego en referéndum. En todo caso, afirmó que el Constitucional “siempre tendrá total independencia” y su sentencia final se orientará para que el estatuto sea “declarado constitucional”.
En los mismos pasillos del Congreso ha sido abordada la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, quien, aunque subrayó que se debe dejar “trabajar” al Constitucional, opinó que los apoyos al estatuto “siempre son bienvenidos”. Añadió que “el apoyo al estatuto ya lo hemos manifestado desde el PSOE cuando lo hemos votado en el Congreso”.
Desde los partidos nacionalistas
CiU y ERC, por su parte, el editorial ha sido aplaudido y celebrado y llamaron a los sectores de la sociedad de
Cataluña a la unidad.
La ministra de defensa, Carmen Chacón, llegó incluso a exigir al PP que retirara el recurso interpuesto ante el Constitucional contra el Estatuto catalán y dijo que dicho recurso no era un recurso “contra el estatuto sino contra Cataluña”.
Los medios españoles reflejan una amplia controversia y no faltan quienes han denuciado lo que ya se califica como “grosera” intromisión en la indepencia del Tribunal y un ataque directo conra el Estado de Derecho.
Únicamente el diputado socialista Alfonso Guerra, presidente de la Comisión Constitucional del Congreso se desmarcaba de la linea oficial del gobierno y al tiempo que denunciaba la presión reclamaba independencia para el Alto Tribunal.
Para la oposición es “una cuestión jurídica, no política”
Mucho antes y en una entrevista concedida al canal de televisión Antena 3, el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, declaró que le producía “inquietud” la iniciativa de los diarios catalanes y que “tanta uniformidad en la prensa me parece sospechosa” porque, observó, “la sociedad catalana es tan plural como la sociedad española”.
Replicó que el recurso del PP ante el Tribunal Constitucional a propósito del estatuto catalán no es una cuestión política sino jurídica porque, desde la opinión de su partido, ese documento “no se enfrenta Cataluña a España; se enfrenta el estatuto a la Constitución”.
González Pons ha lanzado un llamamiento para que el debate y la sentencia sobre el estatuto se asuma con tranquilidad y recordó que muchos de los periódicos que este jueves publicaban el editorial, en otras ocasiones desde sus páginas habían pedido que “que no presionaran a los tribunales”.
Finalmente, el vicesecretario “popular” ha responsabilizado a
Zapatero de la situación que ha generado el estatuto catalán porque fue él quien propició “unas expectativas políticas que la
Constitución no podía cumplir”.
De igual forma la portavoz en el Congreso del PP, Soraya Saez de Satamaría, resposabilizó a Rodriguez Zapatero del conflicto que se está creando y pidió se acataran las decisiones de los Tribunales.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR