Ganar en Irak, sin embargo, no parece ser una prioridad para un creciente número de políticos americanos. Son como la afición de un partido de fútbol que ve perdiendo al equipo que juega en casa y se dirige a la salida antes de que el juego haya terminado, solamente para perderse el gran vuelco y la victoria
Cal Thomas
Un memorando del Secretario de Defensa saliente Donald Rumsfeld recomendando cambios en la estrategia norteamericana en Irak está siendo interpretado en algunos sectores como una declaración de capitulación. En la práctica, es comparable a lo que un entrenador asistente de un equipo de la NFL en baja forma entregaría al entrenador titular, si el asistente pretende alterar el plan de juego de modo que su equipo gane.
Ganar en Irak, sin embargo, no parece ser una prioridad para un creciente número de políticos americanos. Son como la afición de un partido de fútbol que ve perdiendo al equipo que juega en casa y se dirige a la salida antes de que el juego haya terminado, solamente para perderse el gran vuelco y la victoria. Al contrario que en el fútbol, sin embargo, el único “juego” que sigue a no prevalecer en Irak es uno en el que Estados Unidos es el mayor perdedor.
En su memorando, la lista de Rumsfeld de opciones “insalvables” contiene una parte de reducción de tropas, pero sus recomendaciones están diseñadas para anteponer el progreso a la retirada, de modo que la retirada siga al logro de un Irak más estable, en lugar de impedirlo. Es la principal diferencia entre el memorando Rumsfeld y el vociferante colectivo del “retirada ya”. Rumsfeld y el Presidente Bush quieren logrado primero un Irak independiente y estable.
La filtración del memorando Rumsfeld precede al informe del Iraq Study Group, programado para hoy. Acerca de ello, el oficial militar jubilado Ralph Peters escribe en el Weekly Standard, “No importa el lenguaje políticamente correcto en el que pueda arroparse, la recomendación fundamental del grupo será volver a una política exterior en la que la búsqueda de estabilidad se antepone a la libertad, se ignoran los derechos humanos, se frustra la voluntad de la gente corriente, y se viola la decencia elemental. Al resistir el cambio, el grupo de estudio solamente hará cambios que harán Oriente Medio aún más explosivo y antiamericano”.
Existe algo más que es improbable que el Iraq Study Group trate. Es la pérdida de miedo por parte de nuestros enemigos. Los Estados Unidos de América fueron temidos y respetados en tiempos. Tiempo ha, pocos se atrevían a secuestrar a un americano a causa de la retribución segura. La pérdida de miedo comenzó con Jimmy Carter, que permitió que los seguidores del ayatolá Jomeini de Irán secuestrasen americanos durante 444 días. No fue coincidencia que Jomeini liberase a los rehenes apenas veinte minutos después del discurso inaugural de Ronald Reagan. Jomeini debió creer las informaciones de que Reagan era un “cowboy” y que tumbaría Irán con armas nucleares.
Lo mismo ha sucedido con Israel. El difunto Primer Ministro Menachem Begin creía en la respuesta contra cualquiera que atacase Israel. El 3 de diciembre, el gabinete israelí votaba para continuar la política de contención en la Franja de Gaza (por parte de los enemigos de Israel, no hay contención). Esto, a pesar de los actuales ataques con misiles Kassam contra Israel desde Gaza. ¿De modo que tienen que morir israelíes por el bien de las relaciones públicas del gobierno? Ha empeorado tanto – e Israel es percibido tan débil — que los israelíes apelan al terrorista condenado Marwán Barghouti (que cumple cinco cadenas perpetuas) para arbitrar un alto el fuego. Esto es como pedir consejo al “cómico” Michael Richards acerca de cómo condenar el lenguaje racista.
En lugar de respuesta, obtenemos debilidad del Primer Ministro Ehud Olmert: “Tenemos que actuar responsable y sabiamente, mientras consideramos todos los aspectos del tema”. La Ministra de Exteriores Tzipi Livni añade, “la situación es sensible y tenemos que actuar con conocimiento y con consideración seria”. Es improbable que ese tipo de retórica instigue miedo en los corazones de los terroristas cuya única “consideración seria” es destruir seriamente Israel y Estados Unidos.
¿Ha olvidado todo el mundo el aspecto que tenía el mundo cuando América (e Israel) eran temidos? ¿Ha tomado el control la política exterior castrati? ¿Ya no suena barítono nadie? Los terroristas en Irak, y entre nosotros, utilizan el miedo como táctica principal. Nosotros constituimos grupos de estudio y difundimos declaraciones diciendo que tenemos que actuar “sabiamente”. El dictador de Irán Mahmoud Ahmadinejad llama a destruir Israel y los diplomáticos americanos recomiendan que hablemos con él.
¿Qué pasó con él “si nos pones la mano encima, será lo último que toques”? Ah, pero eso era antes de la corrección política y la formación sensata. Ahora lo único de lo que los criminales tienen miedo es de sí mismos. Ciertamente no nos tienen miedo.
Y ese es mi “memo”.
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Cal Thomas es licenciado por la American University. En 1995 recibió una nominación al mejor programa de entrevistas en los Cable Ace Awards y entre sus premios, destacan el George Foster Peabody, el de Associated Press o United Press International.
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