“El viernes estuve en Washington para una reunión con funcionarios de la Administración. En el curso del encuentro me pidieron que me echara a un lado como presidente ejecutivo y eso es lo que he hecho”, explica Wagoner en un comunicado difundido de madrugada por la empresa.
El gobierno de Obama le quitó el respaldo
El presidente de General Motors, Rick Wagoner, anunció su renuncia después de que en una reunión con el Gobierno el pasado viernes en Washington le fue pedida su dimisión.
“El viernes estuve en Washington para una reunión con funcionarios de la Administración. En el curso del encuentro me pidieron que me echara a un lado como presidente ejecutivo y eso es lo que he hecho”, explica Wagoner en un comunicado difundido de madrugada por la empresa.
Wagoner se convierte así en la primera baja del profundo plan de reestructuración que será anunciado por el presidente estadounidense, Barack Obama, desde la Casa Blanca para salvar el sector automovilístico estadounidense.
El presidente saliente afirma que su sucesor, con efecto inmediato, Fritz Henderson, “es una excelente elección para ser el próximo presidente ejecutivo de GM. Habiendo trabajado estrechamente con Fritz durante muchos años, sé que es la persona ideal”.
El gigante norteamericano mantiene abiertas sus instalaciones gracias exclusivamente a los 13.400 millones de dólares prestados por Washington desde diciembre y que ha advertido de que puede necesitar hasta 16.600 millones más en los próximos años.
Ultimátum a Chrysler y GM
Por otra parte, Obama dio un ultimátum de 60 días a General Motors y de 30 días a Chrysler para que presenten nuevos planes de viabilidad y eviten de esta forma tener que acogerse a la suspensión de pagos.
En el caso de General Motors, Obama admitió que la corporación ha hecho un esfuerzo, pero lo calificó de “insuficiente”. Por ello, el Gobierno de EEUU ha decidido conceder un mes al grupo para que profundice en su reestructuración con medidas “drásticas”.
Por lo que respecta a Chrysler, el presidente estadounidense aseguró que la situación “es mucho más difícil”. Por ello, instó al fabricante automovilístico a sellar una alianza con la italiana Fiat en un plazo de 30 días.
Si las empresas alcanzan un acuerdo “razonable”, Chrysler recibirá una inyección de 6.000 millones de dólares (unos 4.500 mill
Destituido el presidente de PSA Peugeot-Citroën
La Junta Supervisora de PSA Peugeot-Citroën aprobó hoy por unanimidad la destitución del presidente de la empresa, Christian Streiff, quien será sustituido por Philippe Varin a partir del 1 de junio, según informó la propia compañía en un comunicado.
“La junta ha decidido por unanimidad que las extraordinarias dificultades que afronta la industria automovilística imponen un cambio en la dirección”, afirmó el presidente de la Junta Supervisora, Thierry Peugeot, en el comunicado.
“Estoy convencido que bajo el liderazgo de Philippe Varin, el grupo PSA Peugeot-Citroën podrá (…) aprovechar todo su potencial”, agregó.
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