El presidente del Gobierno ha explicado que estos principios se han plasmado, tras muchos meses de trabajo y reflexión, en la Declaración de Cádiz, “cuyo texto gira en torno a seis ejes con una clara vocación económica”, y por otro lado en un buen número de comunicados especiales.
Junto a esto, se ha aprobado “el programa de acción que contiene las líneas generales de la cooperación iberoamericana. En los años transcurridos desde la cumbre de Guadalajara se ha creado un acervo de cooperación que ha logrado resultados concretos y tangibles con un impacto real sobre los ciudadanos. Ahora se hace necesario estudiar la mejora y la renovación de los programas y proyectos de cooperación y el programa de acción contiene un mandato en este sentido”.
Rajoy ha destacado dos de las decisiones tomadas en Cádiz: la adopción de la Carta Americana de las Pymes, “que recoge el compromiso de todos los gobiernos de fomentar la competitividad y calidad de las pymes y facilitar su implantación en el espacio latinoamericano”, y la aprobación de la Carta Iberoamericana de la Transparencia y Acceso a la Información Pública, que “contribuirá a clarificar las reglas del juego y mejorará la seguridad jurídica”.
Además, se ha aprobado un mandato para que el expresidente chileno Ricardo Lagos, “asistido por el secretario general iberoamericano y la señora Patricia Espinosa [actual secretaria de Relaciones Exteriores mexicana], elaboren recomendaciones concretas para la renovación e impulso de la cumbres y presente un informe en la cumbre del año próximo en Panamá”.