Mediante un comunicado oficial, la Cancillería Argentina expresó “su más fuerte inquietud” respecto al último accidente que perjudicara tanto a obreros uruguayos -que realizaron un paro de actividades- como a tres asambleístas argentinas que denunciaron malestar luego de estar cerca de la pastera Botnia.
Tras el derrame de sulfato de sodio
El gobierno del presidente Néstor Kirchner expresó, mediante una nota emitida por la Cancillería, “su más fuerte inquietud” por los escapes tóxicos ocurridos esta semana en la planta procesadora de celulosa que se construye en Fray Bentos. Desde Argentina, se exige el freno inmediato de la construcción de Botnia, a días que se realice su apertura oficial.
Mediante el Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina se ha señalado que la situación “es particularmente alarmante debido a los últimos acontecimientos (…) la Cancillería ha procedido inmediatamente a convocar al Embajador del Uruguay en Buenos Aires, Francisco Bustillo, a fin de hacerle entrega de una nota en la que transmite su más fuerte inquietud por este grave episodio”.
En este marco, la cancillería calificó de “emprendimiento ilícito” el de Botnia, y aseguró que “es perjudicial para el ecosistema asociado al río Uruguay y sus áreas de influencia”, y reiteró que con su construcción se ha violado “un tratado bilateral, el Estatuto de 1975”
“Nuestro país, en consecuencia, ha instado una vez más a las autoridades uruguayas a detener el proyecto, en el marco de la necesidad de evitar un agravamiento de las fuertes tensiones ya existentes entre ambos países”, afirma la nueva nota
Por su parte, el gobierno del presidente Tabaré Vázquez envió el pasado lunes una nota manifestando la creciente preocupación de su gestión respecto a las amenazas provenientes de los asambleístas argentinos, que en más de una oportunidad, dijeron que “harían volar la planta”.
Frente a este requerimiento, el gobierno Argentino aún no ha emitido una respuesta.
Mientras el diálogo entre ambos países se revela cada vez más tenso, con mensajes que expresan la mutua molestia y no reciben respuesta, la situación en Botnia no está mejor. Ayer tres trabajadores de la empresa subcontratada Tecnipiso manifestaron sentirse descompuestos mientras barrían la zona afectada por el sulfato de sodio, por lo que debieron ser trasladados a la enfermería y desde allí al sanatorio de la Asociación Médica de Río Negro (Amedrin), donde dos de ellos quedaron internados en observación.
El hecho motivó que los trabajadores de Botnia resolvieran paralizar la planta a partir del mediodía, uniéndose al paro de actividades que ya venían desarrollando los 300 trabajadores de la empresa subcontratada Isolange, a la que pertenecían los funcionarios afectados el martes
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