Gabriela Pousa
Hace una semana, el panorama político mostraba un sinfín de aristas abiertas que
parecían no cerrar sino a través de interminables contiendas. Unos días después,
éstas se acallan con el característico silencio del presidente que se refugia en
Santa Cruz como si fuera esa provincia una sucursal de Balcarce 50, y a dónde
llegar no cuesta sino un pasaje que el pueblo todo, cada fin de semana, debe
pagar sin consulta previa.
Allá van a dar todos los problemas que no
hallan solución en la Argentina, al Calafate, a enfriarse en los glaciares hasta
que retornan a Buenos Aires y entonces sí, el clima se recalienta y haber
postergado soluciones torna aún más complejo el hallazgo de definiciones. A
kilómetros de la ciudad capital, hay un escenario paralelo donde el gobierno
opera sin necesidad de atender a estrategias vanas como la del “intruso” de
Olivos para evitar que el pueblo se distraiga o lo que es peor, pretenda saber
de qué se trata. El gobierno nacional decidió que no es de su incumbencia y
basta.
Cada viaje de Néstor Kirchner a su ciudad natal más que un
descanso para paliar el ritmo avasallante de una gestión presidencial
inexistente o intangible al menos, debe considerarse como un “retiro espiritual”
donde el mandatario despliega figuritas y se sienta a jugar con ellas como si
gobernar no fuera más que un intercambio de intereses espurios. El que no está
de su lado debe quedar eliminado del juego, otra norma no hay. Un ajedrez sin
reglas y con un tablero en blanco donde los casilleros adoptan la forma que más
convenga al santacruceño. Si al final de la ronda desaparecen torres, alfiles y
quedan solamente peones sueltos del lado de un único rey, el jefe de Estado
queda satisfecho. De no ser así, la reina deberá hacer el resto. Lo que cuenta
es que haya sólo un ganador: “Yo, el Supremo” de Roa Bastos pasa a ser obra de
ficción si se la compara con el concepto democrático de nuestro presidente
sureño.
Al día de la fecha puede decirse sin demasiado equívoco que el
objetivo primero en materia política está puesto en los comicios de Octubre
próximo. No debería, sin embargo, esta cuestión alterar el humor del pueblo ni
alertar acerca de grandes males que puedan acechar al país en los meses
venideros. Pero los supuestos no tienen cabida en la Argentina, hay una lógica
que nos es propia y que no atiende a la razón ni la os métodos de Descartes ni a
la dialéctica hegeliana o a las premisas de Kant. Aristóteles se revuelve en la
tumba ante el arte de lo imposible convertido en un manoseo y ante una república
que cambió la etimología para que “res” deje de implicar la cosa pública para
pasar a ser el trozo de carne, el ganado que se lleva del frigorífico al
carnicero. Así, como ganado, vamos de un lado a otro y hasta se negocia tras
bambalinas cuál debe ser nuestro precio.
Pretender que la economía quede
a un lado de la cuestión política es de necios. El control de precios que se
baraja en estos días es un equivalente al control de movimiento de la
ciudadanía. Control que debe llegar a operar de manera eficiente a la hora de
divulgar números con alto porcentaje de imagen positiva o mismo que se traduzca
en un caudal de votos que no deje paso a la duda. El 22% de sufragios que obtuvo
Néstor Kirchner en Mayo de 2003 sigue siendo en su garganta, la espina. De allí
que embista contra organismos varios pero también contra el Movimiento propio o
supuestamente hegemónico. Está visto que el mandatario no quiere deberle nada al
partido. Las internas que se observan así como las que se avecinan forman parte
de lo que la semana pasada mencionáramos como “novedades” viejas. Unos contra
otros no son divergencias ideológicas sino apuestas baratas en garitas
clandestinas…
Veamos un titular del 29 de marzo de 2004, exactamente
un año atrás, pagábamos la entrada para presenciar este mismo espectáculo.
Asumámonos responsables si volvemos a consumir lo que ya nos cayera mal.
Tensión en el
peronismo
El
peronismo, cerca de la fractura
Eduardo Fellner, designado presidente del partido el último viernes,
renunció esta mañana; también lo hicieron Jorge Obeid, Gildo Insfrán y José Luis
Gioja y Angel Maza.
Si
acaso hoy se trata de una interna bonaerense, poco o nada, cambia la realidad.
Felipe Solá estuvo con Menem, estuvo en los setenta, estuvo y… está. También
ha de estar. Asimismo, el federalismo es una utopía, parece estar sepultado con
Rozas y con Urquiza. Pretender un gesto patriótico como lo fuera el Acuerdo de
San Nicolás es un absurdo en un presente donde prevalecen los intereses
sectarios al bienestar nacional.
Ni siquiera puede evidenciarse una
unidad partidaria, un concepto que aúne los ideales de grupos consustanciados
con un fin determinado. En rigor de verdad, los patriotas se han esfumado o no
dan pauta de estar. Quizá debamos admitir que la Patria ha dejado de existir
como eje fundamental de la política para pasar a ser moneda de cambio y asumir
que la movilidad en esta materia ha quedado librada a cuestiones estratégicas y
maniobras tendientes a instituir “unicatos” ofrecidos arteramente bajo la forma
de regímenes “democráticos”. Democracia real no hay.
En estos días
también volvemos a ver como se prioriza el trastocado concepto de Derechos
Humanos para erigirlos “novedad” cuando debieran quedar sepultados -no los
derechos, no los humanos-, sino las intenciones revanchistas y absurdas de unos
cuántos trasnochados que impiden, con el afán de pasado, un futuro posible para
la Argentina como país y para la ciudadanía como protagonista en un escenario
internacionalizado. Hay quienes no han advertido que ya cayó el muro de Berlín,
que la Unión Soviética no tienen más existencia y que Europa ya no compra ni
vende con pesetas ni con francos…
Claro, por estos pagos, cumple 14
años el MERCOSUR y Eduardo Duhalde es el anfitrión de la celebración. ¿Alguien
puede explicar que es lo que ha de ser festejado? Si acaso estuviésemos lidiando
con un gobierno de izquierda real o concreta, la situación sería más noble para
la ciudadanía. No estarían ausentes del país millones de dólares
correspondientes a la provincia de Santa Cruz ni hubiese sido Shell la única
petrolera a la que declarar un boicot. ¿Acaso Esso no aumentó? En la Argentina
estamos frente a un gobierno de melancolías frívolas y falsas nostalgias. El
autoritarismo de izquierda pierde fuerza. El único enemigo que cuenta es el
uniformado.
Ni un Stalin ni un Lenin hubiesen arremetido contra esos
trajes. El socialismo de antaño rendía tributo a las jerarquías y a las
diferencias… ¿Qué es sino el Kremlin en medio de la Plaza Roja? Jamás habrían
formado fuerzas de choque con piqueteros como los que lidera D´Elía… Buscaron
el bronce y el orden a su favor con ejércitos sometidos y pueblos conquistados.
Vaya nada sutil diferencia… Nefasto pero seguro en los anales de la historia
negra la URRSS. Estos autóctonos, en cambio, buscan la anarquía de un pueblo
comprado y el desmantelamiento de las instituciones madres de la república.
Hete aquí, básicamente, la diferencia intrínseca entre el caos de
nuestra dirigencia y aquella que se dio en llamar alguna vez “de izquierda”. En
el país no queda siquiera ideología. Prevalece ambición, desidia, manipulación y
certeza de que sólo manteniéndose en la cresta de la ola se puede evitar
terminar, recorriendo pasillos de tribunales donde ni siquiera se administra
justicia. De lo contrario ¿cuál sería el futuro de un Néstor Kirchner en el
2010?
Para evitar pensar el futuro se lo diezma desde el vamos y nada
mejor que volver a tras para no llegar nunca a un mañana posible donde analizar
si la historia nacional es algo más que un sinfín de titulares periodísticos que
se repiten en el tiempo para evitar, justamente, que las agujas avancen y las
generaciones que vienen tengan a la Patria en las venas y no solamente en una
palabra obsoleta.
Un año atrás, se titulaba:
Derechos
humanos
El médico policial y el ex comisario fueron considerados
responsables “de sustracción y sustitución” de identidad de Carmen Sanz, hija de
un matrimonio uruguayo desaparecido durante la dictadura
29.03.2004 | 16:01
| Política
Integrantes de la Corriente
Clasista Combativa (CCC) realizaron hoy cortes de rutas en Almirante Brown,
Ezeiza, Lomas de Zamora, Esteban Echeverría, Quilmes y Tandil
29.03.2004 | 18:10 | Política
Diputados de la oposición
intentarán derogar mañana los indultos
Convocaron a una sesión para
tratar el proyecto elaborador por la UCR y los partidos de izquierda
29.03.2004 | 18:58 | Política
Ante estos tres ejemplos, en un
año de supuesta “gestión” las duda que prevalece en el escenario no apunta a
desentrañar si Lavagna se ha de quedar o no en el gabinete nacional (nada se
alteraría si éste se ausentara como está previsto en los intereses políticos de
quienes lo sustentan en Economía), si habrá desabastecimiento que ante el
control de precios lo cuál es ya un hecho o si Néstor Kirchner continuará
arremetiendo contra la Iglesia cuando toda la embestida que emprenda no será
sino más que titulares estruendosos para repetir un año después cuando la
“calesita” a la que aludiera el Cardenal Bergoglio vuelva a entregar la sortija
a la dirigencia que la sociedad deja hacer y deshacer, sin más que una queja
pasajera.
Quizá, Octubre próximo debiera de ser la obsesión y el objetivo
de la gente más una cuestión a dirimirse en el Calafate y en Balcarce 50.