El líder regional de Latinoamérica se reunirá el miércoles con los países miembros de la Unión Europea, en una cumbre que aguarda darle la bienvenida como socio estratégico del bloque. Los temas de agenda serán: libre comercio, biocombustibles y transporte marítimo.
Encuentro en Lisboa
El presidente Luiz Ignacio Lula Da Silva tendrá el miércoles su oportunidad de transformarse efectivamente en “socio estratégico” del bloque económico más importantes del momento. En Lisboa, país que a partir del domingo pasado asume la presidencia de la UE, se darán encuentro los principales mandatarios y/o representantes de los países miembros del bloque.
En efecto, en la cumbre estarán presentes el presidente en ejercicio de la UE y primer ministro de Portugal, José Sócrates; el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso; y el Alto representante del bloque para la Política Exterior, Javier Solana.
Junto a ellos participarán de la cumbre oficial la Canciller alemana, Angela Merkel (presidenta saliente de la UE), y el Primer Ministro de Eslovenia, Janez Janza (presidente a partir de enero del 2008).
Según fuentes oficiales, es tanta la expectativa que despierta el líder de la economía más grande de Latinoamérica, que también se prevé la organización de una cena informal a la que asistirán Nicolas Sarkozy, Romano Prodi y José Luis Rodríguez Zapatero a fin de tener una charla “más intima” con el presidente Lula.
Brasil es “una de las economías emergentes con un peso de negociación considerable en varios sectores”, explicó el lunes el jefe de la diplomacia portuguesa, Luís Amado, al estimar que la cita será “un incentivo importante para profundizar las relaciones entre la UE y el conjunto de América Latina”.
“La asociación estratégica planteada nos permitirá continuar desarrollando nuestra cooperación en sectores claves como la energía, el transporte marítimo y el desarrollo regional” explicó la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero Waldner.
Entre las prioridades que establece esa estrategia se incluyen la de “trabajar conjuntamente en un sistema más efectivo de las Naciones Unidas” y la de lograr la “integración regional con el MERCOSUR”.
En ese marco, se destaca la “determinación conjunta” de concluir en forma exitosa las negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre la UE y el bloque sudamericano que integran Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay.
En los últimos años la UE ha privilegiado sus lazos con Europa del este y con China, y aparentemente, ahora retomará su mirada hacia Latinoamérica. Para Durao Barroso, la UE y Brasil pueden “aportar juntos una contribución decisiva para enfrentar numerosos desafíos globales como el cambio climático, la pobreza, el multilateralismo y los derechos humanos”
En lo que respecta únicamente a Brasil, este posicionamiento como “socio estratégico” de la UE, ubica al gigante sudamericano a la altura Estados Unidos, China y Rusia en sus relaciones con los países de la Comunidad Europea.
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