Pensamiento y Cultura

Bush: la reforma migratoria no debe dividir a los Estados Unidos

El presidente George Bush, previendo nuevas manifestaciones en las calles y un veto en el Senado a la reforma migratoria propuesta, pidió ayer una legislación que no obligue a Estados Unidos a escoger entre ser una sociedad legal o un país abierto a la inmigración.

EEUU es una nación de inmigrantes, y también un país de leyes
Estados Unidos “es una nación de inmigrantes, y también un país de leyes”, dijo Bush en su programa semanal de radio, dedicado al polémico tema que tiene dividido a su Partido Republicano.

“Mientras debatimos sobre inmigración, debemos tener presente que se trata de individuos que trabajan duro, haciendo trabajos que los estadounidenses no hacen y que contribuyen a la vitalidad económica de nuestro país”, comentó el Presidente.

El viernes, miles de personas marcharon en todo el país contra una reforma que pueda afectar a los 12 millones de inmigrantes ilegales que se estima viven en el país. En Los Ángeles, Phoenix y Atlanta las protestas paralizaron escuelas y lugares de trabajo.

Bush coincide con ciertos empresarios que piden una legislación que permita a más inmigrantes permanecer y trabajar en Estados Unidos por periodos específicos de tiempo, sin que ello allane el camino hacia la obtención de la ciudadanía.

Otros, como el senador republicano Bill Frist, destacan que la preocupación por la seguridad nacional debe ser la prioridad al adelantar una reforma migratoria. El lunes, Bush participará en una ceremonia de juramentación en Washington, donde frente a él un grupo de inmigrantes se harán ciudadanos tras jurar cumplir las leyes del país.

También la próxima semana, la inmigración probablemente sea un punto de discusión en la agenda de Bush y el presidente mexicano Vicente Fox, quienes se reunirán en Cancún con el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, en una cumbre trilateral. El Congreso está considerando declarar un delito mayor la permanencia ilegal en el país, imponer nuevas penas a quienes empleen inmigrantes ilegalmente y levantar barreras a lo largo de una tercera parte de las dos mil millas de la línea fronteriza con México.

Tales propuestas han enardecido a sectores de la comunidad hispana, importante grupo de votantes que tanto demócratas como republicanos están tratando de poner de su lado.

Algunos senadores demócratas, como Harry Reid, de Nevada, y Hillary Rodham Clinton, de Nueva York, han dicho que sugerencias republicanas como la de Frist son poco apreciadas por los inmigrantes. Fuente: AP

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