El nuevo Presidente de la República, Carlos Alvarado, se enfrenta ante un gran desafío a diferencia de sus predecesores
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
Sábado, 10 de octubre 2026

El nuevo Presidente de la República, Carlos Alvarado, se enfrenta ante un gran desafío a diferencia de sus predecesores
La coyuntura histórico-social que albergó Costa Rica en éstas pasadas elecciones presidenciales y que todavía se encuentra presente en el país centroamericano, evidenció la crisis política-económica y social que enfrenta ésta nación desde hace varias décadas; ante los inicios de un siglo XXI con un Estado de Derecho en proceso de renovación,donde la polarización desde los diferentes espectros de la realidad de ésta democracia representativa, quedaron expuestos ante el Mundo, más allá del ámbito de los Derechos Humanos y diversidad religiosa que fueron confrontados asiduamente en la pasada campaña electoral.
Debido a que a pesar de que éste Estado Republicano, es considerado como la democracia más estable de toda América Latina, la verdadera realidad de la llamada Suiza centroamericana quedo desvelada en varios sentidos, frente a la comunidad internacional. Ante la conflictividad que sufre ésta parte del Istmo y que no se escapa a la ola de revueltas en materia de administración pública que sobrellevan varios países de la zona. A raíz del aumento en la corrupción y profesionalización de la delincuencia, incremento del narcotráfico y violencia incontenible; aunado a la apatía y abstencionismo electoral imperante, como falta de compromiso ciudadano.
El nuevo Presidente de la República, Carlos Alvarado, se enfrenta ante un gran desafío a diferencia de sus predecesores y éste es, realizar la lectura correcta de la coyuntura político-social del momento, para así lograr gestionar las alianzas adecuadas que conlleven a un Gobierno de Unidad Nacional, frente a la nueva Asamblea Legislativa; la cual,se encuentra fraccionada ideológicamente debido a que los partidos políticos en Costa Rica en realidad ya no existen, porque se han transformado en sociedades mercantiles en clara oposición, para no articular acuerdos concretos y diligentes en bienestar del país, como parte del llamado revanchismo político.
Sin embargo un sector de los costarricenses provenientes de una nueva generación de votantes, posee una actitud más crítica y pensamiento conciliador, al no considerarse ajenos a la realidad que los embarga y como sociedad civil, se encuentran vigilantes y a la espera de exigir a sus representantes en el congreso de los diputados que laboren en pro de los intereses de todas y todos los ciudadanos, sin colores políticos de por medio, ya se encuentran cansados de tanta demagogia y falta de compromiso social, por parte de la clase política.
Ésta tarea no será nada fácil, pero forma parte de la nueva manera de ejercer presión social por la ciudadanía costarricense; como fue evidente a través del inusitado movimiento ciudadano llamado Coalición Costa Rica, el cual jugó un papel decisivo en la pasada campaña electoral, al incentivar a la población con poder de decisión a través del voto, a que redujera los índices de abstencionismo y se comprometiera más, con el ejercicio democrático del sufragio.
Por ello,el compromiso que asumió éste movimiento junto al nuevo Legislador que representa a un 60,8% de la población con poder de decisión, serán fundamentales para lograr acuerdos mediante una manera no tradicional de practicar la política, según los principios de la idiosincrasia de éste país. Porque la creciente demagogia de los últimos años,tiene sumida a ésta Nación en una crisis profunda por la irresponsabilidad y mala gestión de un clientelismo político de viejo cuño, representado por el bipartidismo de antaño que en éstas pasadas elecciones presidenciales, fue vencido pero no erradicado por éste nuevo orden político de carácter intelectual y crítico social.
Así que la evolución del quehacer político en ésta República, dirigida por una nueva forma de expresión gubernamental y administrativa, es la que ahora tiene en sus manos la tarea de trabajar en pro de conformar acuerdos de carácter nacional y multilateral, para visibilizar las taras del pasado y proponer soluciones a corto, mediano y largo plazo, ante todos aquellos que pretendan involucrarse de verdad en el sano ejercicio de enrumbar a Costa Rica, por la senda del diálogo y la justicia social…
Marisol Chévez Hidalgo
Licenciada en Filosofía
Universidad de Costa Rica.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
// EN PORTADA
// LO MÁS LEÍDO
// MÁS DEL AUTOR/A