La primera dama argentina y candidata a la presidencia, Cristina Fernández de Kirchner, no pudo ocultar sus simpatías al defender e impulsar la incorporación de Bolivia y Venezuela a la “integración latinoamericana”. La omisión de Paraguay, con quién Argentina posee una importante hidroeléctrica, ha molestado a la prensa local
Durante su visita a Madrid
“Argentina tiene gas y tiene petróleo, pero no es un país gasífero ni petrolífero, países gasíferos y petrolíferos en América Latina tenemos dos, Bolivia y Venezuela” afirmó la primera dama y senadora Cristina Fernández de Kirchner, candidata a la presidencia de su país, en su intervención en un almuerzo organizado por el Foro Nueva Economía, durante su visita a Madrid.
“Estos dos países son los que necesitan, y necesitan todos los países sudamericanos para cerrar la ecuación energética en América Latina”, continúo la primera dama argentina, en referencia a Bolivia y Venezuela.
En este marco, la prensa paraguaya se mostró ciertamente molesta, al escuchar que Fernández hablaba de “integración energética” sin mencionar a Paraguay, con quién Argentina no sólo integra el bloque del MERCOSUR como socios plenos, sino que también ambas naciones poseen Yaciretá, una importante hidroeléctrica que puede paliar la crisis que sufre la Argentina.
En su primera visita al extranjero como candidata presidencial, Fernández defendió la presencia de Bolivia y -sobre todo- de Venezuela en la integración sudamericana. Sobre este último, la también senadora dijo que tiene reservas de hidrocarburos “para aproximadamente 200 millones de años”, mostrando además su “agradecimiento” al presidente venezolano, Hugo Chávez, “por el rol que cumplió en momentos muy difíciles en Argentina”. Recuérdese, que la gestión de Néstor Kirchner ha tenido, desde su inicio fuertes lazos económicos (y a veces ideológicos) con Chávez. De hecho, Chávez es un gran financiador de la deuda pública Argentina, quién ha adquirido muchos bonos a fin de sostener el “modelo kirchnerista”.
En este sentido, la senadora Fernández de Kirchner, se manifestó más preocupada en defender a Chávez que en plantear sus propuestas para su inminente presidencia en la Argentina. Frente a los detractores de Chávez y a las fuertes dudas que existen sobre su forma autoritaria y demagógica que utiliza al gobernar, Fernández de Kirchner, se dejó influenciar por su ideología y la necesidad de los petrodólares de Chávez y sostuvo que el MERCOSUR cuenta con la “cláusula democrática”, que asegura que los gobiernos que lo integran “han surgido de la voluntad popular libre y democrática”. Al respecto, no hay más que ver la falta de división de poderes y el no respeto a las más básicas instituciones democráticas, para ver que eso no ocurre en Venezuela, en donde dista mucho de existir una voluntad popular libre y democrática, para la mayoría de los ciudadanos.
En el marco de su defensa a Chávez, la candidata presidencial argentina, principal favorita en las intenciones de voto para las elecciones del próximo 28 de octubre, recordó que los gobiernos anteriores a Chávez firmaron acuerdos con Estados Unidos, vendiéndoles petróleo “muy por abajo de los 70 dólares” en que está ahora el crudo.
“Estos contratos aun hoy siguen vigentes”, destacó la senadora, recordando que esto “no lo hicieron con el resto de Latinoamérica. No ayudaron a Brasil, como está haciendo el gasoducto ahora Venezuela, no ayudaron tampoco a Ecuador o a Chile, fijaron el acuerdo con Estados Unidos y a la industria norteamericana es a la que le pusieron el combustible barato”.
Fernández de Kirchner insistió además “en que ya no hay categoría de pensamientos universales, donde podamos explicar todo desde una ideología o desde un espacio”, sostuvo la senadora, en clara defensa al socialismo del Siglo XXI, que promueve Chávez y que no disgusta a la futura presidente de Argentina.
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