Política

El problema de la profanación del Corán de Amazon.com

“Las notorias leyes antiblasfemia en vigor en Pakistán se han convertido en la herramienta relevante en manos de fundamentalistas que ajustan cuentas personales contra miembros de minorías religiosas, cristianos particularmente”.

Daniel Pipes
Mientras el episodio
del
Corán-por-el-water-en-Cuba
pasa a ser noticia
pasada, el Muslim Public Affairs Council (
MPAC)
ha descubierto un modo provechoso de mantener la profanación del Corán en el ojo
del huracán. Lo hace – y llamo la atención sobre dos circulares de prensa de
MPAC (aquí y aquí), mas
informaciones de Associated Press
y Los
Angeles Times
– promoviendo la historia de una tal
Azza
Basarudin
, que adquirió una copia
del Corán, edición
de Oxford University Press
.


Doctorando de la
Universidad de California en Los Ángeles especializada en estudios de Oriente
Medio,
Basarudin
pidió el volumen a principios de mayo a
Bellwether
Books
, una tienda de libros de
segunda mano de
McKeesport,
Penn. que distribuye
sus volúmenes a través de amazon.com
.
A su llegada, abrió el Corán, y
dice haber encontrado escrito en la cara interna de la tapa una blasfemia junto
con “muerte a todos los musulmanes”. Basarudin recuerda su
respuesta:


 


Solté el libro porque no
supe qué hacer. Me quedé paralizada tras el 11 de Septiembre — no pude salir de
mi casa en un par de semanas — y me di cuenta de que el miedo volvía. Ni
siquiera pude acercarme a este libro durante un par de días. Siento como si
fuera violada de nuevo porque soy musulmana.


 


Basarudin
pidió
asistencia a MPAC
, la contribución de Los Ángeles al lobby islámico
radical.
Se pusieron deacuerdo y
contactaron con Jeff Bezos, CEO de Amazon, a quien le
expusieron la censura islamista usual:
una
investigación, una condena pública, “una política de tolerancia cero hacia este
tipo de comportamiento”, y (por supuesto) ayuda financiera para
MPAC.


 


Al principio,
Amazon
sólo se disculpó por “la
angustia causada por el incidente”, así que
MPAC
incrementó la presión celebrando una conferencia de prensa el 18 de mayo (en el
Centro Islámico del Sur de California, nada menos).


 


La publicidad funcionó.
Patty Smith, director de comunicaciones corporativas de
Amazon,
respondió llamando al tema “aterrador”, y distanció a su compañía de
él.

Observó que el Corán fue adquirido a
Bellwether Books, no a la propia Amazon. Explicó, “éste no se encontraba en nuestro inventario, no
estaba en ninguna parte de nuestro proceso de pedidos o vendidos.
Era un libro usado adquirido a través de una tercera
parte”.
No obstante, se disculpó, ofreciendo a
Basarudin un reembolso, un vale regalo, y prometiendo despedir a cualquier empleado
que difamara los coranes.
También – la sorprendida
– suspendió indefinidamente la venta de coranes de
Bellwether a través de
Amazon, y
dijo que si el problema se repetía,
Bellwether sería expulsado de Amazon.


 


Eso significaba que
Richard
Roberts
, dueño de
Bellwether,
tenía que responder, y lo hizo, negando que sus empleados estropearan el libro y
señalando que los libros usados tienen marcas con frecuencia. Relató cómo el
personal lleva a cabo una comprobación rápida los 400 libros que venden al día
sin inspeccionarlos cuidadosamente.
Se disculpó ante Basarudin, dijo que
cualquier empleado que fuera descubierto profanando el Corán sería despedido, y
ofreció reemplazar el libro. También prometió asignar, en palabras del Los
Angeles Times, “un empleado de control de calidad para comprobar rigurosamente
los libros entrantes y salientes”.


 


El gerente de
MPAC
respondió sin entusiasmo a estas concesiones:
“Nos agrada saber que Amazon.com ha suspendido su
relación con
Bellwether, pero tiene la responsabilidad de condenar públicamente tal
retórica odiosa y tomar medidas pro-activas para mejorar los programas
educativos que fomentan la tolerancia religiosa”.
MPAC dio órdenes a sus
acólitos de contactar con
Amazon y animarles
decisivamente a “resolver este caso y garantizar que no se repita”.
Eso significaba:


 



  1. Condenar públicamente tal
    profanación de un texto sagrado con palabras de odio dirigidas a los
    musulmanes,


  2. Terminar las relaciones
    con
    Bellwether
    Books…,

  3. Apoyar y financiar los
    programas educativos que fomentan la tolerancia religiosa.

 


Comentarios: Este incidente, bastante más silencioso que el revoloteo de
Newsweek, no
es a su modo menos instructivo o importante.


 


(1) MPAC
no mencionó que la clienta en cuestión,
Azza
Basarudin
, de 30 años de edad, es
una islamista afiliada actualmente al Instituto
Islámico de Derechos Humanos
, dirigido por Wissam Nasr.
(Nasr dirige hoy
la oficina de Nueva York
del Council on American Islamic
Relations
(
CAIR)). Como ejemplo de su modo de pensar, obsérvese arriba cómo
presenta el 11 de Septiembre no como una ocasión en la que los musulmanes
inflingieron daño a los americanos, sino como una en la que los americanos
inflingieron daño a los musulmanes. En otras palabras, ésta no es una clienta
usual.


 


(2) MPAC
también descuidó mencionar que
Basarudin
adquirió un Corán usado, no uno nuevo.
Los compradores de libros usados normalmente no esperan que los
vendedores limpien de marcas de propietarios anteriores sus
adquisiciones.


 


(3) ¿Es simple
coincidencia que este episodio del Corán esté tan perfectamente sincronizado
para seguir a la controversia de
Newsweek y
Guantánamo?. Uno no puede evitar preguntarse si Basarudin, al igual que al menos otros siete musulmanes
norteamericanos
, está falsificando su propia persecución. O si, al igual que su colega CAIR,
MPAC atiza el
odio anti-musulmán incluso donde no existe.


 


(4) Si los musulmanes
tienen éxito en exigir que los coranes pasen una inspección de pureza antes de
venderse, los libreros bien podrían dejar de manejar coranes.


 


(5) La idea de que una
musulmana tenga derecho, sin pruebas, a acusar de blasfemia a un no musulmán,
como han hecho
Basarudin y
MPAC,
recuerda
a las notorias leyes antiblasfemia en vigor en Pakistán
.
Allí, como explicó el
World Council of Churches
en el 2000, esas leyes “se han convertido en la
herramienta relevante en manos de fundamentalistas que ajustan cuentas
personales contra miembros de minorías religiosas, cristianos
particularmente”.
En Estados Unidos, la acusación
de blasfemia sirve como base de una extorsión corporativa al estilo
Jesse Jackson
(obsérvese la exigencia por parte de
MPAC de que Amazon financiase su
programa).


 


(6) Que Amazon
suspendiera la venta de coranes por parte de
Bellwether
vía
Amazon
es un castigo simbólico más que sustancial, pero no obstante
importa.
¿Puede alguien concebir que manchar cualquier otro libro
conduzca a tal pena?.


 


(7) Este
episodio es otro caso más de organizaciones islamistas que
buscan
implacablemente privilegios especiales para el islam
. En
una época en la que
los
católicos americanos deben aguantar “arte”
consistente
en la crucifixión en orina y una Virgen María hecha en parte de estiércol de
elefante, ¿por qué deberían ser complacidos los musulmanes norteamericanos en
sus exquisitas sensibilidades?. Como
Stephen
Schwartz
continúa repitiendo, si
el islam va a florecer en América, tiene que adaptarse a
América.


 


(8) Amazon
debe responder firmemente a
MPAC
con una negativa, reinstituyendo el derecho de
Bellwether a vender
coranes
en
Amazon,
sin hacer condenas públicas, y sin dar dinero a
MPAC. Si usted está de acuerdo con esta conclusión, haga saber lo que
piensa a Patty Smith en
Amazon (psmith@amazon.com).


______________


 


Actualización: Me complace informar de
que (a juzgar por las cartas que he visto), los lectores
han respondido a mi petición de que escribieran a
Amazon. Quisiera
destacar en particular una, enviada el 20 de mayo por
Khalil
Mohammed, especialista en religión islámica:


 


Estimada Srta.
Smith


 


Adquiero regularmente
libros a
Amazon.


 


Estoy consternado de que
una compañía como la suya haya permitido que el activismo infame niegue a uno de
sus vendedores el derecho a vender más coranes vía
Amazon,
basándose en la queja de
Basaruddin. ¿Qué es lo que uno espera cuando adquiere un libro usado, de
cualquier manera?.
¿Se supone que los vendedores
de
Amazon
borran los comentarios, cuando esos comentarios son ilustrativos de las
opiniones de un lector?.
¿Hasta qué punto se
extiende tal censura?.


 


Me gusta encontrar
comentarios. También soy musulmán, y en lugar de intentar disciplinar a un
librero inocente, me habría cuestionado a mí mismo y a mi religión qué es lo que
causa tal odio a los de fuera.
Y
habría intentado actuar para corregir el problema. Y no habría incluido el
castigo de inocentes.


 


Khalil
Mohammed,
Ph.D
(
McGill)


Profesor
auxiliar


Departamento de Estudios
Religiosos


Universidad Estatal de
San Diego


5500 Campanile
Drive


San Diego,
CA
92182-8143


 


O esta,
también fechada el 20 de mayo, de Michael Selzer, el fundador de Bibliofind.com,
un servicio de libros usados.


 


Patty –


 


Soy Michael
Selzer, a quien puede que conozcas como fundador, junto con su mujer Helen, de
Bibliofind.


 


Te escribo a
propósito de la gestión de Amazon del embrollo
Bellwether-Corán.


 


Estaría
deacuerdo en que un librero que repetida e intencionalmente envía libros que
contienen inscripciones inapropiadas debería ser expulsado de Amazon. Lo
habríamos hecho mientras gestionamos Bibliofind, aunque no surgió ocasión alguna
nunca.


 


No obstante,
no creo que Bellwether haga de la venta de tales libros una práctica.
Desafortunadamente, los libreros no siempre inspeccionan todos y cada uno de los
libros usados que venden tan conscientemente como debieran, y el Corán
presumiblemente profanado muestra que también Bellwether, aunque un librero
respetable, puede fallar en ocasiones.


 


Por otra
parte, observo que Amazon no sólo vende bastantes libros de Adolfo Hitler, sino
que hasta permite que los lectores de ellos pongan sus opiniones en la página de
Amazon. Entre las opiniones acerca del “Mi lucha” de Hitler, que encuentro en la
página de Amazon, hay una colocada por un tal J.Martin de, como él lo llama,
“Estados Negrounidos de Judeoamérica “, bajo el título, “El hombre que vio la
verdad lúcidamente “. Es una extensa diatriba, pero el siguiente extracto
debería mostrarte la catadura del pequeño ensayo del Sr Martin: “Acerca de los
no blancos de Europa…..bien…..nunca habría habido un Partido Nazi si los no
arios estuvieran fuera de Europa. Hitler fue obra de la naturaleza, lo que hace
naturalmente una raza o una etnia, intenta proteger a su sociedad de la gente de
fuera de su Civilización. Si los judíos fueran w/ los árabes….todos son
semitas, Hitler no habría llegado al poder”.


 


Le concedo
que hay diferencia entre vender inadvertidamente un Corán que contiene una
inscripción anti musulmana por una parte, y – por otra parte – vender libros
antisemitas con conocimiento de causa y permitir que inscripciones antisemitas
sean colocadas en vuestra propia página web.


 


Pero no
estoy seguro de que Amazon [salga] beneficiada de la
comparación.


 


Sinceramente,


 


Michael
Selzer


Carefree,
AZ


 

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