Economía y Sociedad, Política

Estados Unidos retoma la iniciativa de inversión en China

“La lección está clara: con China cada vez más integrada en el mundo de los mercados de capital, tanto las compañías norteamericanas como las chinas intentarán colocar capital por los mayores beneficios, sin tener en cuenta la geografía. Mientras los gobiernos norteamericano y chino eviten entrometerse en el proceso, el capital fluirá de manera natural hasta las fuentes superiores, impulsando a ambos países a ser más competitivos y abiertos”.

Libre Comercio

 


 


Este verano, una tormenta de controversia estalló en la capital de la nación cuando el gigante chino del petróleo CNOOC hizo una OPA hostil por valor de 18,5 billones de dólares por la petrolera norteamericana Unocal. Más problemático aún para algunos políticos norteamericanos, la oferta de la CNOOC seguía a un grupo de otras ofertas de alto nivel por parte de compañías chinas por activos norteamericanos. La Haier Corp. de China ofertó 1,28 billones de dólares por el fabricante de aplicaciones Maytag y, antes de eso, IBM vendió su negocio de PC famoso en el mundo entero al fabricante de ordenadores chino Lenovo Group. De golpe, parecía una invasión, China estaba utilizando su recién encontrada capacidad para hacerse con el control de activos norteamericanos clave. Empeorando las cosas, los principales medios, como Business Week o Paul Revere, alertaron incansablemente de que “¡Llegan los chinos!”


 


Pero ahora, los flujos de capital se han invertido. En lugar de que China intente hacerse con activos norteamericanos, ahora son las compañías norteamericanas las que compran grandes porciones de compañías chinas. En cuestión de las últimas semanas, Yahoo ha invertido más de un billón de dólares en Alibaba por el 40% de la sociedad de la compañía china de comercio online, mientras que algunos bancos norteamericanos — incluyendo el Bank of America y Goldman Sachs — han invertido billones de dólares como entrada estratégica en el sector financiero de China. Antes de eso, Amazon, CNET Networks, eBay o IAC/InterActiveCorp, todas hicieron inversiones relevantes en el mercado chino de internet. Y ahora, hay rumores de que Google — armada con 4 billones de dólares de una oferta pública de acciones — planea lanzarse a la fiebre de compras chinas de internet.


 


La lección está clara: con China cada vez más integrada en el mundo de los mercados de capital, tanto las compañías norteamericanas como las chinas intentarán colocar capital por los mayores beneficios, sin tener en cuenta la geografía. Mientras los gobiernos norteamericano y chino eviten entrometerse en el proceso, el capital fluirá de manera natural hasta las fuentes superiores, impulsando a ambos países a ser más competitivos y abiertos. Las distorsiones solamente ocurrirán cuando los gobiernos intenten levantar barreras proteccionistas.


 


Lo que es interesante es cómo parecen reaccionar los chinos al influjo de capital norteamericano. En lugar de preocuparse histéricamente por el control norteamericano de activos estratégicos, abrazan el estilo americano y la fuerza norteamericana de marketing que permitirá a compañías como Alibaba o Baidu convertirse en futuros líderes del mercado en el emergente sector de internet de China. En el sector financiero, los reguladores gubernamentales ven la llegada de instituciones bancarias norteamericanas con ojos desconfiados, pero hasta la fecha no han intentado hacer descarrilar la inversión de 2,5 billones de dólares del Bank of America en el China Construction Bank, o la inversión de un billón de dólares de Goldman en el Industrial & Commercial Bank de China.


 


Por ahora, los chinos se dan cuenta de que el acceso al capital norteamericano es la clave para alimentar el futuro crecimiento económico. ¿Alguien se pregunta por qué el líder chino de búsquedas en internet Baidu (el Google de China) recurrió al NASDAQ para recaudar capital a través de una IPO colosalmente exitosa? ¿Por qué un grupo de otras compañías chinas de internet — incluyendo Shanda Interactive, Sina y Sohu — han buscado recaudar capital en Occidente en lugar de optar por los mercados de capital chinos inmaduros y subdesarrollados? En un día, Baidu ganó 4 billones de dólares y recibió más de 100 millones de dólares en efectivo para expandir sus operaciones de búsqueda en Internet. ¿Habría eso sido posible en China?


 


El problema empieza cuando se entrometen los políticos. Tómese la polvareda levantada por la oferta hostil de la CNOOC por Unocal. Como señalaba el comentarista de TCS James Glassman recientemente en “Acuerdos y demagogos”, la oferta de la CNOOC no era nada más que “una transacción directa — una de docenas de billones de dólares en acuerdos que implican cada año a las corporaciones globales”. Que ocurriera implicando a China fue la gota que colmó el vaso de los políticos. El acuerdo atrajo inevitablemente a los políticos y su intromisión al llevar el caso a Capitol Hill, con algunos demagogos llamando a la CNOOC “una compañía fachada del gobierno comunista chino”. ¿En qué convierte eso a Google o a Yahoo entonces? Utilizando una (falta de) razonamiento similar, ¿deberían considerar los chinos a Google o a Yahoo las marionetas haciendo la oferta de la administración Bush?


 


Esperemos que los chinos no reaccionen a la reciente oleada de inversiones norteamericanas en el país levantando barreras a los flujos de capital. Ya hay algunos signos problemáticos en lo que se refiere al sistema financiero chino, donde los chinos encuentran difícil competir con jugadores exteriores. Siempre existe el riesgo de que el gobierno chino intente entrometerse en la reforma del sector bancario, especialmente antes del que el sector bancario chino sea abierto oficialmente a los inversores exteriores en el 2006. En el sector de internet, firmas como Yahoo o eBay ya han luchado contra el mercado de internet altamente regulado de China, que coloca controles estrictos sobre el contenido y la propiedad de internet. Por ahora, la mayoría de las compañías tecnológicas norteamericanas han preferido la ruta de la inversión indirecta como modo de minimizar el riesgo de interferencia gubernamental en el mercado chino.


 


No hay motivo para temer la globalización de los mercados de capital, igual que el ascenso de China como comprador potencial de activos norteamericanos. En mercados competitivos y abiertos, siempre debería permitirse al capital fluir hasta las fuentes más altas. La integración de China en el mercado de capital global, si es transparente y no se ve impedida por la interferencia política, es un avance bienvenido.


 


El autor escribe en TCS acerca de tecnología, empresas y mercados inversión de capitales.

Fuente: TechCentralStation

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

No se encontraron resultados

Menú