Uncategorized

Nuevos españoles que votan

Al menos 170.000 nuevos españoles votarán en las próximas elecciones

La Ley de la Memoria Histórica, tan controvertida como innecesaria, está teniendo los efectos deseados. Consiguió organizar un debate que tenía como propósito el poner en cuestión la ejemplar y exitosa Transición española de la dictadura a la democracia y, al tiempo, ocuparnos en algo para evitarle foco a la crisis y al paro. Es lo mismo que sucede ahora con lo del límite de velocidad.
 
No digo que esa Ley no haya conseguido reparar injusticias y tristezas particulares. Además me alegro. Digo que ya existían mecanismos para ello. Digo, también, que estas cosas en España son precisamente las que debemos hacer todos juntos, como la Transición se hizo.
 
Pero la Ley de Memoria tenía, de paso, otras intenciones. Modificaba las normas para obtener la nacionalidad española aunque fuera de manera transitoria. Sus resultados los publica hoy eldiarioexterior.com. Esto de la nacionalidad debe ser cuestión que un gobierno no puede modificar a su antojo y requiere el consenso de todos. Miren la que se está montando en Estados Unidos al pretender, algunos, negarles la nacionalidad a los hijos de emigrantes sin papeles nacidos allí. Es un tema constitucional que requiere una “enmienda” en toda regla, como no pocos expertos opinan.
 
Entre los datos que hizo públicos el ministerio español de Exteriores algunos llaman la atención: 522.000 personas pidieron cita previa. Se han podido atender solo a 293.000. De ellas, 170.000, se estimaron positivas. Entre las estimadas, el 91 por ciento son hijos de emigrantes españoles por razones económicas y solo 19.000 son, al parecer, nietos de españoles que tuvieron que renunciar a la nacionalidad o exiliarse durante la guerra civil y el franquismo. En cualquier caso, bienvenidos todos a la patria de todos.
 
Pese a lo que ahora dice el ministerio, se esperaban cerca de un millón de solicitudes y tan sólo se han producido la mitad. No es de extrañar habida cuenta de la que está cayendo en España. Hay más de 300.000 personas “cabreadas” entre las no atendidas y las denegadas. El caso es que acceder a la nacionalidad permite, además, optar a las ayudas estatales contempladas para ciudadanos en el exterior. En España se agotó la caja. Pero no hay problema. Los no españoles no votan y tampoco cobran, ha debido razonar el gobierno.
 
Exteriores sigue teniendo muy pocos medios para defender los intereses de España en el exterior y a los españoles que están fuera. Y no es que exteriores tenga poco presupuesto, es que se gastan muchos millones de euros en solemnes tonterías y despilfarros. Pero ese es otro debate. Es un debate eterno en el negociado de los asuntos españoles en el exterior.
 
Finalmente: que se anden con ojo los partidos en España. Al menos 170.000 nuevos españoles votarán en las próximas elecciones. Ya se sabía que eso de nombrar a diplomáticos con carnet o embajadores “políticos” tenía sus razones. Ahora tenemos los datos. En ocasiones he llegado a pensar que la carrera diplomática debería, de alguna manera, estar blindada frente a la política y viceversa. Pero ese es, también, otro debate eterno en la diplomacia y por cierto, nada fácil. 

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú