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Obama quiere abaratar el coste de la universidad

Barack Obama acaba de sumar un nuevo plan a su cartera de proyectos a favor de la clase media: hacer más asequible la educación superior y de paso aliviar a los hogares estadounidenses, agobiados por la creciente deuda universitaria.


 El gobierno tendrá listo para 2015 un ranking que evaluará la relación calidad-precio de las universidades. Las mejor valoradas recibirán ayudas federales a partir de 2018, siempre que el Congreso respalde la propuesta.

Actualmente, casi todos los 150 millones de dólares que el gobierno destina a ayudar a las universidades se reparten en función del número de alumnos matriculados y con independencia del nivel de deuda en que estos hayan incurrido para pagar sus estudios.

Bajo la nueva propuesta, estos fondos federales pasarán a asignarse según otros criterios: el precio de las tasas; el número de alumnos que se gradúan; las facilidades previstas para refinanciar la deuda; el porcentaje de matriculados con escasos recursos… Según explicó Obama en la presentación del plan, la idea es premiar a las universidades más rentables; o sea, “a las que mantienen bajo el coste de las matrículas y, a la vez, ofrecen una enseñanza de calidad”.

El nuevo plan de ayudas universitarias viene motivado en gran parte por el crecimiento desorbitado de las matrículas. En las tres últimas décadas el precio de las tasas ha aumentado de media un 603%, mientras que la inflación ha subido un 130% y la renta familiar, un 148%.

La subida de las matrículas está provocando que muchos estudiantes y familias arrastren durante años una deuda desorbitada: hoy día, los graduados salen de la universidad con una carga media de 26.000 dólares. El propio Obama y su mujer Michelle, que financiaron sus estudios universitarios gracias a un préstamo público, no lograron devolverlo hasta que entraron en la cuarentena.

El cambio de criterios en el reparto de ayudas federales tendrá que hacerse por ley. Si el Congreso llega a respaldar el plan, supondrá un alivio para muchas familias. En 2012, el coste anual de una carrera de cuatro años en una universidad pública era de 8.600 dólares y de 29.000 en una privada. A estas cifras hay que sumar los gastos de residencia que, en el caso de muchas privadas, pueden hacer que el coste total alcance los 50.000 dólares.

Otras medidas previstas por Obama para abaratar el coste de la universidad son:

1) impulsar la creación de grados basados en la evaluación de competencias (competency-based degrees), donde el reparto de créditos se haga en función del nivel de conocimiento demostrado y no del número de horas de asistencia a clase;

2) promover los cursos gratuitos por Internet (massive open online courses o MOOC);

3) rebajar algunos grados de cuatro a tres años…

LinkedIn dará información a los estudiantes

Pocos días antes de que Obama anunciara su ranking de universidades, la red profesional LinkedIn presentó un plan para permitir registrarse a los estudiantes a partir de los 14 años en EE.UU. y de 13 en la mayoría de los otros países. Empezará a funcionar el 12 de septiembre. Hasta ahora la edad requerida era 18 años.

Sus nuevas páginas de universidades, en las que ya se han registrado 200 instituciones educativas, ofrecerán información a los usuarios para que acierten con la elección de carrera universitaria.

Con esta actualización, que permite pedir consejo a los exalumnos de las universidades registradas, LinkedIn espera sumar más jóvenes a los 30 millones de estudiantes universitarios y recién graduados que tiene. Por su parte, los profesionales registrados en esta red podrán recabar más información sobre el nivel de preparación que proporciona cada universidad.

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