La muerte de Foley pone de manifiesto la barbarie del Estado Islámico y la amenaza que suponen esos combatientes extranjeros. Hasta ahora, el primer ministro del Reino Unido, David Cameron, ha respondido volviendo de sus vacaciones con antelación para participar en reuniones sobre la situación en Irak y Siria
El periodista gráfico americano James Foley fue decapitado por un miembro del Estado Islámico (EI) y su muerte mostrada en un video de YouTube publicado el martes. El verdugo de Foley hablaba un inglés fluido con un fuerte acento del este de Londres, lo que ha llevado a los expertos a creer que el yihadista es un ciudadano británico.
El secretario de Exteriores británico Philip Hammond afirmó el miércoles en una entrevista con la BBC que sus responsables “saben perfectamente que existe un número significativo de ciudadanos británicos involucrados en crímenes terribles, probablemente en la comisión de atrocidades, practicando la yihad con el EIIL [ahora conocido como el Estado Islámico] y otras organizaciones extremistas”.
La publicación de este video ha puesto de manifiesto la presencia de combatientes extranjeros en Irak y Siria, y ha hecho de la necesidad de acabar con esa relación una de las principales preocupaciones de las fuerzas de seguridad. Estos jóvenes están siendo contactados y reclutados por grupos extremistas como el Estado Islámico, siendo luego canalizados hacia Irak y Siria.
Estas canalizaciones se están aprovechando de unas fronteras permeables y una seguridad limitada en países arrasados por la guerra para movilizar a miles de combatientes extranjeros entre las zonas en conflicto y las naciones occidentales. Se estima que decenas de americanos y miles de europeos están luchando actualmente bajo la bandera del Estado Islámico. A medida que el proceso de reclutamiento, preparación y transporte de combatientes extranjeros se vuelva más sistemático, se incrementará la amenaza para Estados Unidos y sus aliados.
La muerte de Foley pone de manifiesto la barbarie del Estado Islámico y la amenaza que suponen esos combatientes extranjeros. Hasta ahora, el primer ministro del Reino Unido, David Cameron, ha respondido volviendo de sus vacaciones con antelación para participar en reuniones sobre la situación en Irak y Siria.
El miércoles por la tarde, el presidente Obama denunció las acciones del Estado Islámico y afirmó que Estados Unidos continuaría llevando a cabo ataques aéreos para “hacer lo que debemos con el fin de proteger a nuestro pueblo”.
Publicado en Libertad.org
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