América, Política

Paraguay celebra elecciones con más de 300 observadores internacionales

Poco más de 3,5 millones de paraguayos irán a las urnas este domingo 21, bajo la supervisión de más de 300 observadores internacionales, que verificarán el proceso. El Gobierno actual presidido por el liberal Federico Franco prometió entregar el mandato a quien resultase ganador.


Paraguay cuenta con poco más de 6 millones de habitantes, de los cuales más de la mitad están convocados para elegir presidente, vicepresidente, representantes en las dos cámaras del Legislativo y el Parlasur, así como jefes departamentales. 

Son las sextas elecciones generales desde la caída de la dictadura de Alfredo Stroessner en 1989, y el proceso estará verificado por más de 300 observadores internacionales, entre ellos representantes de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y los de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). 

Paraguay está suspendido políticamente en la Unasur y el Mercosur, tras la destitución mediante juicio político en el Parlamento del entonces presidente Fernando Lugo, que fue sustituido por el liberal Federico Franco, lo que representó para muchas naciones y sobre todo las de la región sudamericana, como un “quiebre del proceso democrático”. 

Uno de los desafíos de quien sea electo nuevo presidente de Paraguay, será concertar la situación del país ante los bloques regionales.

Efraín y Cartes definen comicios y la izquierda pelea por ser tercera fuerza

De las candidaturas presidenciales sobresalen las figuras de Horacio Cartes y Efraín Alegre, de los partidos tradicionales de Paraguay; el Colorado que estuvo en el poder por más de 60 años hasta el 2008 y, el Liberal que llegó a la Presidencia en el 2012 tras 72 años sin ocupar ese cargo. 

Según las encuestas publicadas en todo el periodo pre-electoral, la principal contienda por el sillón presidencial será entre ambos candidatos, aunque algunos resultados aventajaron a uno u otro. 

El PLRA por su parte buscó apoyo de otra fuerza política, la del Unace, para hacerle frente a Horacio Cartes. El pacto político, que consiste en que los adherentes del Unace le den su voto “útil” al liberal Efraín Alegre y no a su propio candidato, estuvo plagado de escándalos.

Supuestamente, el Estado compró más de 5 mil hectáreas de tierra en Cordillera por USD 15 millones a una empresa en la cual es accionista el padre de uno de los principales representantes del Unace, el senador Jorge Oviedo Matto, quien se vio presionado tras la polémica compra de esas tierras a dar un paso al costado y dejar su cargo de titular del Congreso Nacional. 

El Unace representó en 2008 la tercera opción de preferencia entre los votantes, aunque todavía es una incógnita si mantendrá su fuerza, después de la muerte de su líder, el general (SR) Lino Oviedo. 

Ahora, según algunas encuestas, el tercer favorito sería Mario Ferreiro, quien inicialmente negoció con el Frente Guasu (FG) para ser presidencialista, pero fue rechazado por un sector de esta concertación de movimientos progresistas que propulsó la figura de Lugo en 2008. 

Al no lograr el acuerdo Ferreiro se apartó de la coalición de izquierda liderada por Fernando Lugo, pero se llevó al menos la mitad de los movimientos internos, con quienes creó la concertación Avanza País, mientras que el FG decidió lanzar la candidatura del doctor Aníbal Carrillo Iramain para presidente, y la de Lugo para senador. 

Otra candidatura que se destaca a pesar de que electoralmente su participación sería testimonial, es la Lilian Soto, del movimiento de mujeres Kuña Pyrenda. Soto generó polémica debido a su posición a favor del matrimonio homosexual y el aborto, puntos controvertidos en la sociedad paraguaya. 

También para estas elecciones el Partido Patria Querida impulsa la candidatura de Miguel Carrizosa, quien en 2010 fue candidato a intendente de Asunción, pero no le alcanzaron los votos. 

Además de los mencionados, hay candidatos que representan a los partidos Humanista, Blanco, Patria Libre y Partido de los Trabajadores, que no cuentan con representación en el Parlamento. 

La votación en Paraguay este año incluirá por primera vez a los paraguayos residentes en el exterior. Están habilitadas por el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) unas 22 mil personas que viven principalmente en Argentina, España y Estados Unidos. 

Las personas con discapacidad visual también sufragarán desde estas elecciones mediante el sistema Braille. Mientras que los sordomudos que logren hacerse entender por escrito u otros medios también podrán votar. 

No podrán hacerlo los alumnos de las academias de la Policía y Fuerzas Militares o quienes estén prestando el servicio militar obligatorio. Tampoco lo harán los presos en las distintas penitenciarias del país, que son unos 8.500.


Con información de Ultimahora.com

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