“El no disponer de energía hace que los pobres sean los más pobres entre los pobres” sostuvo el ex presidente chileno (2000-2006) Ricardo Lagos al dar por inaugurado el seminario “Energía y Liderazgo democrático: Promoviendo el acceso a la energía para la reducción de la pobreza”, que tiene lugar en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en la ciudad española de Santander.
En compañía de Jorge Quiroga, Mary Robinson y Jimmy Carter, ex presidentes de Bolivia, Irlanda y EE.UU respectivamente, el ex presidente de Chile hizo una eufórica defensa del uso racional de la energía como de la importancia de la inversión en la misma, ya que la pobreza es una consecuencia de la falta de ese recurso.
En este marco, Lagos dijo que la falta de energía “es una de las causas más graves de la pobreza” en el mundo, por lo que pidió “una respuesta clara y contundente” a la situación de dos mil millones de personas que no disponen de “servicios de energía modernos”.
Lagos, presidente del Club de Madrid – foro organizador del seminario que está integrado por ex gobernantes de todo el mundo -, explicó que la falta de energía lleva a los países en desarrollo a recurrir a la “sobreexplotación” de sus bosques, a la desertización y a la deforestación, lo que acaba por “deteriorar mucho más” estas zonas y que sean “ecológicamente más vulnerables”.
El ex gobernante recordó que las fuentes de energía que “degradan” el medio ambiente en los países en desarrollo “son infinitamente más caras”, por lo que insistió en la “necesidad” de una intervención en esta materia tanto del sector privado como de los gobiernos.
Para el mandatario el acceso a “algo tan básico” como la alimentación requiere de fuentes energéticas, ya que el 90% de los alimentos que consume el ser humano, como el trigo, el arroz, las patatas o el maíz, requieren de energía para prepararlos.
“Nadie demanda energía como una satisfacción de la necesidad humana en sí, pero sin la energía las necesidades humanas más básicas no pueden ser atendidas,” afirmó Lagos, y añadió que en el mundo no existe ningún país que se haya desarrollado sin contar primero con un abastecimiento energético “seguro.”
Por ello, aseguró que los Objetivos del Milenio tampoco se lograrán si no existe un “mayor acceso de los pobres a energías que sean más modernas, más limpias, más seguras, no contaminantes.”
El Club de Madrid pretende con el seminario de Santander fijar unas “recomendaciones útiles” y “operativas” para solucionar el problema de la energía en los países en desarrollo, que podría ser “el más apremiante del siglo XXI,” a juicio de Lagos.
El seminario “Energía y Liderazgo democrático” finaliza hoy en la UIMP y espera encontrar respuestas a cómo se puede obtener energía en los países en vías de desarrollo sin tener que aumentar el dióxido de carbono y cómo se pueden aprovechar las actuales fuentes energéticas “con elementos de mayor limpieza”.