En sus páginas se ofrecen las claves del feminismo socialista que ahora está influyendo en la política, la cultura, la ley, la educación, la familia, etc. y se hace una propuesta de un feminismo realista, basado en la naturaleza humana misma y no en abstracciones de dudoso valor científico.
Si usted es de los que opina que, en términos generales, la izquierda transforma la sociedad mediante las propuestas culturales – y que la derecha se centra en gestionar lo que hay, sobre todo desde un punto de vista económico-, le recomiendo la lectura de este interesante ensayo sobre las claves del feminismo radical socialista, un análisis sobre una de las corrientes ideológicas más influyentes a nivel mundial que inspira las políticas de numerosos gobiernos.
Si bien es cierto que la caída del muro de Berlín constató el fracaso histórico del proyecto socialista, la izquierda occidental tuvo dos opciones: reconocer el error marxista en el que habían militado durante tantas décadas, y que tanta muerte y miseria había causado, o reinventarse de nuevo en nuevas formas de lucha de clase, siguiendo la dialéctica clásica. En un Occidente donde los postulados de la izquierda obrera se vieron diluidos por una clase media cada vez más asentada gracias a los avances económicos, sociales, sanitarios y educativos, una de las corrientes ideológicas más relevantes que han surgido en las últimas décadas ha sido el feminismo radical. Las realidades del ámbito privado, como es el tema de la sexualidad, se han vuelto tema de debate político en la esfera pública. El esquema de lucha de clases se ha orientado hacia un progresismo manifestado en el conflicto hombre-mujer; la familia planteada como una institución burguesa; la maternidad como un obstáculo para el desarrollo femenino; y la exaltación de las muchas y variadas formas de vivir la sexualidad como una nueva moda, llevada incluso a la legislación.
Los postulados del movimiento feminista han ido permeando poco a poco nuestra mentalidad. En la medida en que esto implica una mayor sensibilidad a la situación real de las mujeres, el feminismo podría ser una noble conquista social. Sin embargo, no parece claro que el feminismo que fomentan la mayoría de los gobiernos occidentales, y muy en particular el del socialismo español, ofrezca una imagen real de la mujer. Esta situación se refleja muy bien en los foros internacionales sobre mujer y desarrollo, donde se plantea como salud reproductiva el aborto y la esterilización.
El autor, Jesús Trillo-Figueroa alerta de que proponer un modelo de mujer equivocado puede tener consecuencias indeseables a las mujeres, a los varones y a la sociedad en su conjunto por las implicaciones que ello tendría en el modo que tienen las mujeres y los hombres de entenderse y convivir: “el actual feminismo socialista no refleja las necesidades reales de las mujeres”. En sus páginas se ofrecen las claves del feminismo socialista que ahora está influyendo en la política, la cultura, la ley, la educación, la familia, etc. y se hace una propuesta de un feminismo realista, basado en la naturaleza humana misma y no en abstracciones de dudoso valor científico.
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