Pensamiento y Cultura

Inteligencia y Seguridad, por Fernando Velasco y Diego Navarro

En el actual contexto de globalización, la economía se convierte en una dimensión de la seguridad tan importante como la dimensión política y la militar. Al haber entrado en la era de la complejidad y de la incertidumbre, las empresas tendrán que aportar un plus de creatividad y agilidad interior.

El ex-director de Inteligencia Nacional norteamericana, Denis Blair, que encabeza la comunidad de inteligencia de Estados Unidos, hacía pública la evaluación anual de amenazas para la seguridad (Annual Threat Assessment of the Intelligence Community for the Senate Select Committee on Intelligence), señalando como asunto fundamental la crisis económica y sus implicaciones geopolíticas: en el actual contexto de globalización, la economía se convierte en una dimensión de la seguridad tan importante como la dimensión política y la militar. Al haber entrado en la era de la complejidad y de la incertidumbre, las empresas tendrán que aportar un plus de creatividad y agilidad interior.
 
La revista de análisis y prospectiva “Inteligencia y Seguridad” presenta un número dedicado a la inteligencia económica, como un elemento necesario de la gestión empresarial para poder superar la actual crisis, y entendida como la capacidad para analizar la realidad global del sector y la información del mercado y sus principales actores, para asesorar al equipo directivo en la toma de decisiones más adecuadas en cada momento. Sin esta capacidad de análisis, la empresa no podrá adaptarse a los nuevos retos y tenderá a generar algún tipo de simplificación, proporcionando inevitablemente respuestas simples, precipitadas y parciales a cuestiones complejas. Enfrentarse a esos nuevos riesgos, a viejos y nuevos competidores, y aprovechar las oportunidades del momento requiere previsión. Gracias a la inteligencia económica, esta previsión hace que no proceda de una dinámica adquirida de la improvisación, sino al contrario, implica de un buen sistema de alerta, un buen sistema de análisis y, sobre todo, del valor de la anticipación. 
 
Las cifras avalan la necesidad de implementar la cultura de inteligencia en la empresa: el 92% de las compañías que usan técnicas de gestión basadas en ciclos de inteligencia, más o menos estructurados –“inteligencia competitiva”- tienen un rendimiento bursátil mayor que su índice de referencia en el periodo 1/01/2003-1/10/2009. El rendimiento promedio de las empresas que usan la inteligencia competitiva para la toma de decisiones es de un 166% en el periodo, mientras que el promedio de los índices de referencia se revaloriza un 29%.
 
La publicación del nuevo número de esta revista reafirma el convencimiento de que la incorporación de la inteligencia como tema de investigación y tratamiento académico es ya una realidad consolidada. La inteligencia competitiva confirma que, en el entorno empresarial actual, cada vez más competitivo, la gestión de la información así como el profundo conocimiento de la propia empresa y el análisis del entorno son absolutamente fundamentales.

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