- El fuerte despliegue militar estadounidense en el Caribe con la vista puesta en Venezuela, justificado inicialmente como una operación contra el narcotráfico, apunta a objetivos políticos mayores dado el tamaño, coste y sofisticación del dispositivo. Entre ellos, presionar al régimen de Maduro o prepararse para escenarios de crisis interna en el país caribeño.
- Marco Rubio, hoy secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional, es el principal ideólogo de la política estadounidense hacia Venezuela. Su visión securitaria y antiautoritaria ha impulsado sanciones, la narrativa del “eje del mal” latinoamericano y ahora la designación del Cártel de los Soles como organización terrorista, ampliando el margen de acción militar. Además, la campaña militar contra el “narcoterrorismo” ha generado tensiones entre la Casa Blanca y los líderes del Capitolio ya que podría sentar un precedente legal significativo.
- La Administración Trump quiere reconstruir la influencia estadounidense en su hemisferio, apoyándose en aliados (Argentina, Ecuador, El Salvador, Paraguay, etc.) y aislando al eje Cuba-Nicaragua-Venezuela. La caída de Maduro sería su mayor victoria geopolítica en la región en décadas.
- Incluso si Estados Unidos consigue forzar una salida de Maduro, persisten enormes incógnitas, comenzando por la gestión del día después e incluyendo la estabilidad interna, el papel de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, los riesgos de violencia, la capacidad del nuevo gobierno, la influencia de Rusia y de China, la impunidad o la justicia para los militares, y la posibilidad real de que el país derive hacia un Estado fallido.
El Análisis completo en este enlace. Real Instituto Elcano.











