Como ya ocurriera en su anterior viaje a Cuba, el ministro español de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Angel Moratinos, no se va a reunir con miembros de la oposición democrática en la visita que realizará a la Isla el domingo y lunes próximos. Moratinos tratará con el Gobierno castrista cuál será la política hacia el régimen comunista que propiciará el Ejecutivo español durante la presidencia de turno de la UE.
Se reunirá con el Gobierno castrista
Moratinos, que llegará el sábado por la noche a La Habana, se reunirá el lunes con el ministro de Asuntos Exteriores castrista, Bruno Rodríguez, y puede que mantenga otros encuentros con miembros del Gobierno cubano pero en su agenda no hay previsto encuentros con disidentes, indicaron fuentes diplomáticas citadas por Europa Press. Según estas fuentes, existen contactos permanentes con los disidentes cubanos a través de la Embajada y el Ministerio.
El jefe de la Diplomacia española ya visitó La Habana en abril de 2007, cuando se dio inicio al actual diálogo político con la dictadura, y en aquella ocasión tampoco hubo encuentros con disidentes. En su lugar se ofreció la posibilidad de un encuentro a más bajo nivel, con el entonces director general para Iberoamérica, Javier Sandomingo, y tan sólo una vez concluida la visita de Moratinos. La propuesta fue rechazada por la mayor parte de los demócratas.
Como entonces, desde Exteriores “no se excluye a priori ningún tema de la agenda”. Las citadas fuentes hicieron hincapié en que el mecanismo de diálogo sobre Derechos Humanos que se creó en 2007 ya ha celebrado tres reuniones y está previsto que la próxima tenga lugar casi con toda probabilidad durante el semestre de la presidencia española de la UE. El hecho de que este mecanismo siga en marcha es ya en sí mismo “positivo”, según Exteriores.En todo caso, desde el departamento que dirige Moratinos se insiste en que el viaje se enmarca en los contactos periódicos que ambas partes decidieron mantener a partir de la primera visita de éste a la isla, a la que siguió la del entonces canciller cubano, Felipe Pérez Roque, en octubre del año pasado.
El ministro tiene interés además en profundizar su relación con el nuevo ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, con quien ya se vio el pasado mes de mayo en Praga y al que ha tenido ocasión de ver brevemente de nuevo durante la Asamblea General de la ONU en septiembre.
Asimismo, se espera que la visita de Moratinos sirva también para preparar la del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien Pérez Roque trasladó una invitación durante su viaje a España, si bien para ésta no hay aún una fecha fijada. Zapatero ha confirmado públicamente que existe un “proyecto” de viaje, aunque ha evitado comprometerse en dar una fecha diciendo que se verá en su momento “si se consuma y cómo se consuma”.
Además de las cuestiones de índole bilateral, Moratinos también abordará con las autoridades cubanas la próxima presidencia española de la Unión Europea, trasladando a La Habana el “panorama” actual entre los Veintisiete con respecto a la isla. El Gobierno español comparte con la dictadura castrista el objetivo de que la UE elimine la posición común adoptada en 1996 –que avala la posibilidad de aplicar sanciones diplomáticas contra el régimen por sus sistemáticas violaciones de los derechos humanos– y que desde entonces rige la política europea hacia este país. España aspira a sustituir la posición común por un acuerdo de cooperación entre la UE y Cuba.
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