Política

La Cumbre de las Américas perfila su agenda con el interrogante de la presencia de Correa

Mientras Colombia y Bolivia van perfilando una agenda común donde el combate contra las drogas tiene un papel preferente, Rafael Correa aún no ha decidido si acudirá.

Juan Manuel Santos está teniendo una serie de reuniones previas como anfitrión. No sólo se trata de perfilar la agenda sino que hay temas otros asuntos colaterales de importancia, como Cuba (que finalmente no asistirá), lo que a su vez, podría provocar que Ecuador tampoco lo haga.
 
El presidente de Colombia confía en que Correa finalmente esté en Cartagena de Indias (El País) y cuando fue preguntado por si Correa estaba más radicalizado que Chávez, a lo que Santos contestó que “no sé si está más radicalizado pero sí más locuaz” (El Comercio).
 
Desde Colombia se insiste en la importancia de la participación de todos los países, hecho que no sólo enfatiza Santos, sino que también lo hizo el coordinador de la Cumbre, Jaime Girón, quien ante el Centro Diálogo Interamericano (Washington) afirmó que “respetamos las decisiones de todos los países. El deseo de Colombia es que todos pudieran participar” (El Universal).
 
En estos momentos, Correa se encuentra en Turquía, donde se refirió del siguiente modo a todo este conjunto de acontecimientos que se están produciendo en los momentos previos a la Cumbre: “que a estas alturas de la historia de la humanidad, a este nivel de integración latinoamericana, aceptemos el bloqueo de un país por otro, me parece escandaloso, por decir lo menos”. De modo colateral señaló que la actitud de “Inglaterra” con Malvinas es colonial (El País).
 
Como consecuencia de los rumores constantes, el Ministerio de Exteriores Ecuatoriano ha difundido una nota en la que puede leerse que “el Presidente ni confirmó ni descartó su presencia en la reunión” (La Tercera).

La disyuntiva fue explicada por el propio Correa en los siguientes términos: “tendremos que analizar si asistimos, si seguimos asistiendo a esa clase de cumbres donde no se tratan problemas fundamentales de nuestra América, sino decir lo políticamente correcto en función de lo establecido, para eso no nos vamos a prestar” (Página 12).

 
Quien parece tener una actitud más constructiva de cara a esta cumbre es Evo Morales que ha aceptado clausurar el evento y Santos recalcó, como viene haciendo en los últimos días, la importancia que en esta Cumbre va a tener el narcotráfico así como la inseguridad ciudadana (El Espectador).
 
Por su parte, Rafael Correa sigue sin resolver el problema derivada por la oposición de los indígenas quienes se oponen a un megaproyecto minero que avala el propio gobierno ecuatoriano y cuya inversión principal corre a cargo de China. En este sentido, El País nos cuenta que la presencia y protagonismo de China en la economía de Ecuador es cada vez mayor. El embajador chino en Ecuador ha tratado de desdramatizar las protestas las cuales, sostiene, “parten de una preocupación por la protección del medio ambiente. La sociedad ecuatoriana mantiene una abierta e incluyente frente a la cooperación que viene desde el exterior” (El País). Sin embargo, el gobierno ecuatoriano no ha sido tan diplomático como el embajador chino, definiendo a los “marchistas” indígenas de “cobardes”.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú