Política

A la misma hora en el mismo canal

Lo extraño de la Argentina es que cuando quiere ser eficaz lo logra y en este caso, en su mimesis con el cangrejo, en su ir hacia “atrás” por carecer de “adelante”, no ahorra esfuerzos.

Análisis semanal de Argentina
Fue Borges quién aseguró que hay hechos que no se sujetan a la común medida del tiempo. Fue Borges también quién adujo que “entre un día y otro puede caber la eternidad”. El mismo Borges que no tuvo prensa el pasado 24 de Agosto cuando sí, en cambio, se recordaba otro aniversario del natalicio de un destacado cómico argentino como lo fuera Alberto Olmedo. Paradójicamente ese día, 105 años atrás también nacía Jorge Luis Borges… Pero es sabido que “nuestra mente es porosa para el olvido” ¿Por qué habría de recordárselo? Posiblemente no fue lo suficientemente popular o quizá populista.

Posiblemente haya cometido “el peor de los pecados”. Hoy, ya no es el “no haber sido feliz” sino el haber pensado… Subversivo el hombre, se atrevió a las ideas. Una osadía que acarreaba altos costos entonces, y en este “progreso” tan contradictorio -que se nos proclama en oratorias pero se esfuma en actos- sigue siéndolo todavía…

Ciertamente las fechas mencionadas son sólo un dato. Pero a veces, en los datos más pequeños, está la esencia de lo que ocurre en Argentina. No en vano el país está destrozado. “Destrozado” en la acepción que la Academia traduce como “gran quebranto moral”. Moralmente la Argentina está diezmada. No hay forma de establecer parámetros de conducta comunes, un mínimo lineamiento ético que se erija base y sustento. Y no se trata de un contrato ni de un pacto: términos que de sólo escucharlos producen escozor.

En la decadencia conceptual, ambos salieron perdiendo y es qué, aquel que con leche se quemara, ve una vaca y llora… Pero ni siquiera lloramos. Y ahí se esconde quizá la verificación máxima del des-estado en que se halla la Argentina. Caminando o de a pie. Tal vez, deambulando. ¿Acaso sabemos a dónde vamos? Toda predicción de futuro hoy día admite dos orígenes: la utopía o el intento -que a algunos da resultado- por hacer del análisis socio-político un negocio más cercano a lo probable que al espectro de posibilidades.

En el estático trayecto hemos perdido la risa. Hemos perdido el tiempo. Hemos perdido noción de las implicancias lógicas de la vida… No han sido sólo las leyes políticas las que han caído en desidia. Con ellas, se esfumó la ley madre de la naturaleza. A saber aquella que hace cargar al hijo el féretro de su padre y no viceversa… No señor. No señora. Lo que ustedes han visto esta noche en televisión no era una telenovela de Alberto Migré ni una versión moderna de aquellas. Tampoco era la lucha por la supervivencia que libraban los hermanos de Bonanza. Los camiones cortando los accesos al centro de la ciudad no estaban comandados por “BJ” y un chimpancé (las siglas son distintas: se trata de la CGT) Y el comisario que trataba de explicar lo inexplicable dista de ser el “Sheriff Lobo” que entretenía a los chicos al regresar del colegio cuando la infancia era una etapa y no sólo una época. ¡Sí! Porque antes se regresaba del colegio, no le miento. Y además teníamos permiso para ser chicos… ¡Se nos diferenciaba de los grandes no sólo en tamaño sino también en respeto! Lo que usted vio, ve y verá es la vida sin ley, este vivir contra natura…

Por eso, cuando harto ya de estar harto, decidió hacer zapping, no quedó varado en un ring donde titanes como el “Caballero Rojo” o Rubén Peuchele se batían a ultranza contra la Momia o algún otro adversario. El último canal que marcó lo llevó a la transmisión -en vivo y en directo- de la Plaza de Mayo, del Puente Avellaneda, de la Casa de Gobierno, de alguna provincia cualquiera. Y sepa disculpar la ignorancia pero nunca hay datos fidedignos de la identidad de aquellos que palos en mano salen a pegar a mansalva… Por eso, dígale a su mujer que lo que están comentándole en este instante, dista de ser la receta económica de Doña Petrona. Avísele que eso que ve es un periodista devenido en ecónomo enumerando productos de supermercado. Esos que alteran el costo de la canasta básica familiar. No la del camping dominguero sino aquella que se llena, se vacía con su salario máximo, mortuorio e inmóvil. Ni la crisis energética fue lo suficientemente buena como para impedirle cometer el error de mirar lo que es sin ser… Porque si eso que está observando es la realidad, admítase que lo ficticio es lo esencial. Al menos nadie se atrevió a cuestionar jamás la enseñanza de El Principito*. (Esperemos que este planteo no lo lleve al banquillo de los acusados oscilando el fiel de la balanza hacia la condena a perpetuidad por subversión del desorden legalizado en la necesidad y urgencia de supervivencia con cetro en mano…)

Por eso, dígale a su señora que Blumberg no fue: ¡Es! Sigue siendo todavía y su reclamo está en pie. Pese a que los medios de comunicación lo sacaron de escena en menos de 48 horas. Hasta hace unas horas -¿se acuerda?-, si no hablábamos de Blumberg era porque carecíamos de lengua. Maravillas del “DELETE” de la computadora o argucias de una dirigencia capaz de cambiar la escenografía pero inepta para erradicar de ella el caos y la desidia. Eso es lo que llamamos “escenario de coyuntura”: el paso efímero y furtivo de lo crucial a lo fútil y banal.

El túnel del tiempo

Hasta el martes 1º de Septiembre de 2004, todos los medios debatían la densidad, el volumen y la alternancia de las lágrimas de un padre que enterrara a un hijo. Parecía que lo trascendente para la Argentina era el caudal de gotas segregadas por la glándula lagrimal de un hombre sometido a lo inconmensurable del dolor. Para ese fin, se le realizó estudios de ADN, una completa lobotomía y hasta se leyó públicamente su genoma humano quizá en busca de mapificarlo. (Una de las variantes del arte argentino: crear mapas para no solucionar nada. Actitud similar al enunciado de planes re-estructurales)

Miércoles 2: Igual mes, igual año. Juan Carlos Blumberg quedó aplastado por la tecla del “DELETE” y la planificación central que halló en Quebracho aquello capaz de alterar sustancialmente el escenario de manera de gestar una tregua hasta que la familia del próximo secuestrado derrame sus lágrimas en TV. ¿Entonces…? Entonces, volveremos a debatir el caudal, el volumen, la densidad y la alternancia de éstas para comparar: ¿a ver quién sufre más?

Mientras el Mengele de estas geografías redactará otro falaz ADN en un órgano oficial para justificar el “privar de la libertad” en pro de la libertad misma…. ¡Maravillas de un país aún sin Alicia…! (pese a aquella que -superávit generoso- merodea en “Desarrollo y Acción Social”) Por eso, dígale a su señora que no hay error. Qué ese diario que le arrojaron bajo la puerta es el correspondiente al día de la fecha. Eso no implica, claro está, que sea diferente al que leyera meses atrás, aunque ahora el debate pase por la densidad, el volumen y la alternancia de algún viejo militar (¿Por qué no? ¿No fueron las FFAA las que siguieron a la Corte en la embestida presidencial…?)

Todo vuelve a empezar una y mil veces en Argentina. También seguirá la manipulación genética y la cartografía capaz de lograr un mapa in-humano qué, guste o no -y al margen de lo que fuera la anodina transparencia enunciativa-, ha de ser el nuevo cortesano… Es por ello que un panorama de lo que pasa/no pasa, hoy remite a aquellos días de la asunción presidencial cuando todavía se podía escuchar la algarabía de la fiesta popular que Duhalde organizara como bienvenida al santacruceño para partir sin que se advierta lo que había (y hay) detrás de la puerta de la Rosada. Nuevamente El Principito* me evita caer en redundancias. Sin cadena nacional de radiodifusión, la Corte al menos administró Justicia al permitirle a Blumberg respirar sin una cámara delante o sin un “analista” haciendo una autopsia de su vida detrás.

Paradójicamente al mejor estilo kirchnerista, Adolfo Vázquez a último momento, renunció. En ciencia ficción creeríamos que el monto que se le dispuso para ello fue tentador y sucumbió… En ciencia ficción, claro. A último momento también nos visitó Rato. Lo extraño es que no hubo ningún Fernández interpretándolo: No podían aducir problemas del traductor… Los medios se unieron al “revival”, ese afán de cangrejo que tiene el gobierno que lo hace ir hacia atrás. Así, pudo leerse nuevamente los titulares de antaño: “Decisiva reunión con el FMI”, “Una visita que disminuye la tensión”, “El FMI elogió la marcha de la economía pero volvió a presionar por la deuda” No, no son clásicos de la literatura universal, son clásicos nacionales. Nada más. Y así, la trama sigue como si Kirchner hubiese asumido la presidencia hace apenas unos días…

Todo vuelve a empezar. Volvió la Corte Suprema. Volvió la lucha contra el Fondo (sin desmentidas tan sólo porque Quebracho aportó para saldar la cuota de curiosidad sobre la visita…) Y volvimos allá lejos y hace tiempo con los cónclaves entre sindicalistas, gobierno y empresarios bajo el título de “Consejo del Salario” ¿Qué es lo que van a aconsejarnos? Ya somos expertos en el manejo de precios bajos al trabajo en comparación a los altos del resto del mercado… La inflación nunca alcanzó al salario. Para añorar no hay mezquindad, razón por la cual también asoma la ruptura en la CGT y otro tema que desvela es la relación Poder Ejecutivo-Iglesia. No hay al parecer una confesión que tenga siquiera un viso de arrepentimiento medianamente sincero… Puede que la Patria no demande pese a juramentos pero es diferente el actuar de Dios. Nada nuevo bajo el sol. Lo extraño de la Argentina es que cuando quiere ser eficaz lo logra con creces y en este caso, en su mimesis con el cangrejo, en su ir hacia “atrás” por carecer de “adelante”, no ahorra esfuerzos. Para rematar el escenario pintado en sepia, y regresarnos a dónde Alicia no encuentra al conejo con el reloj, indicándole el momento, el “a tiempo”…, habló Alfonsín. ¿Qué más pedir? Y es que “La derecha está decidida a sacarlo a Kirchner y se impuso un plazo: marzo del año que viene con un plan que tendría fuertes apoyos de grupos especulativos y algunos inversionistas extranjeros”.

Pero claro, en este caso el “plan” que anuncia Alfonsín también tiene fuerte raigambre kirchnerista: razón por la cuál se reduce a un mero enunciado, sin asidero, sin siquiera valentía… Veámoslo como el toque de color que matiza tanto blanco y negro en escena. Por eso, dígale a su señora que lo que está mirando en televisión no es “Retro” ni “Volver”. Es eso que en Argentina llamamos “hoy”: un hermano gemelo del que naciera ayer… Y si no comprende, puede acudir a algún Fernández. Seguramente se lo interprete. Si no se modifica la política de “seducción” -a la que nos tiene acostumbrados el gobierno- para con los bonistas: ¡Vendrán alianzas -ya no de Artaza y Castells- sino de Castro y Bush contra Argentina! Seducir con agravios parece ser una técnica demasiado pos-moderna para un progresismo de seudo izquierda… Piqueteros, salarios magros, jueces politizados, liderazgos efímeros y efímeros liderando…

Es lo que hubo. Es lo que hay. Por eso, dígale también a su señora que no se acostumbre pero tampoco se doblegue: Con semejante jurisprudencia si no puede entender lo que sucede ahora, ponga “PAUSA” que este cuento seguirá mañana a la misma hora, en el mismo canal y lo que es más triste: ¡De la misma forma! * “Lo esencial es invisible a los ojos” (Saint Exúpery)

GABRIELA POUSA

(*) Analista Política. Lic. en Comunicación Social (Universidad del Salvador) Master en Economía y Ciencias Políticas (ESEADE) Estudios en Sociología del Poder (Oxford) Queda prohibida su reproducción total o parcial sin mención de la fuente.

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