Política

Acusan al vicepresidente de Sudáfrica de recibir sobornos del grupo francés Thomson

El presidente Thabo Mbeki y el partido gobernante de Sudáfrica analizan desde las últimas horas cómo responder al clamor que crece para que renuncie el vicepresidente Jacob Zuma, acusado de haber recibido sobornos.

El acusado, Jacob Zuma, era el sucesor del actual presidente Thabo Mbeki
La carrera de Zuma, considerado como el más probable sucesor de Mbeki cuando
termine su mandato, en el 2009, quedó herida de muerte este fin de semana al
confirmar un juez la “relación generalmente corrupta” que mantuvo con su asesor
financiero, Schabir Shaik.

Al final de un juicio de tres meses que
mantuvo en vilo a la opinión pública sudafricana, el juez declaró culpable a
Shaik de dos cargos de corrupción y uno de fraude, fundamentalmente por un
sonado escándalo de corrupción que involucró al grupo francés
Thomson.

Mbeki ha pedido tiempo para conocer los detalles de la sentencia
y esperará hasta que se sepa qué condena recibe Shaik, pero desde que fue
anunciado el dictamen del juez han brotado numerosas peticiones para que el
vicepresidente renuncie a su cargo. Fuentes del gobernante Congreso Nacional
Africano (CNA) citadas hoy por los medios de comunicación locales se hicieron
eco de estas demandas y dijeron que, si no sucede así, quedará muy lesionada el
compromiso de Mbeki de luchar contra la corrupción.

En el índice de la
organización internacional Transparencia Internacional, Sudáfrica está
considerado como el segundo país menos corrupto de Africa, después de
Botsuana.

En un reciente debate parlamentario, Mbeki advirtió sobre “el
abuso del poder público de parte del poder ejecutivo, por medio de maniobras de
corrupción, para acumular riqueza personal”.

Aunque el nombre de Zuma
figuró reiteradas veces en el sumario que se instruyó para el juicio de su
asesor financiero, la Fiscalía General acordó no procesarlo, al considerar que
no tenía pruebas suficientes, y tampoco aceptó citarlo ante la corte como
testigo.

Pero, según informa hoy el diario “Sunday Times”, los máximos
representantes de la Fiscalía General se reunieron ayer, sábado, para analizar
el caso, porque si no ordenan el procesamiento de Zuma, la credibilidad de la
institución quedará en duda.

Tras conocerse el dictamen judicial, Zuma
declaró que tenía “la conciencia tranquila” porque dijo no haber cometido ningún
delito. Mbeki, por su parte, pidió más tiempo para analizar los argumentos de la
corte y conocer la condena que recibirá Shaik la semana que
entra.

Fuentes oficiales han negado las versiones que hablan en las
últimas horas sobre una reunión de ambos, aunque está previsto que mañana,
lunes, coincidan en una reunión de trabajo del CNA.

Mientras tanto,
portavoces del partido gobernante intentaron poner paños fríos al
escándalo.

“Deberíamos evitar este clima de excitación y no crear una
crisis donde no existe”, afirmó el portavoz del partido, Smuts Ngonyama, quien
recientemente fue mencionado como uno de los beneficiarios en una operación
financiera que despertó sospechas por la posibilidad de que hubiera de por medio
una maniobra de tráfico de influencias.

En medios de la CNA se considera
que Zuma no tiene otra opción que renunciar a su cargo para reducir el daño que
ha ocasionado a la gestión pública. “Si fuera yo, ya habría renunciado”, dijo al
“Sunday Times” un parlamentario próximo al vicepresidente, no identificado.

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