América Latina ha perdido terreno frente a Asia en inversiones extranjeras según la ONU, que prevé que la situación mejorará a partir de este año.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
Martes, 11 de agosto 2026
América Latina ha perdido terreno frente a Asia en inversiones extranjeras según la ONU, que prevé que la situación mejorará a partir de este año.
INVERSIÓN EXTRANJERA
El informe anual sobre inversiones de la Conferencia de las Naciones Unidas para
el Comercio y el Desarrollo, Unctad, que se ha dado a conocer en Nueva York esta
semana, aprovechando la celebración en de la Asamblea General de Naciones
Unidas, señala que los países de América Latina perdieron terreno frente a los
asiáticos como receptores de inversiones directas y recibieron en 2003 el 3%
menos, al totalizar 50.000 millones de dólares, su nivel más bajo de los últimos
ocho años.
Según el estudio, el éxito de Asia radica en sus políticas
macroeconómicas generadoras de crecimiento, mientras que América Latina y el
Caribe aplicaron políticas monetarias y fiscales excesivamente rígidas.
Pese a todo, los expertos de la Unctad prevén una mejora a partir de
este año, especialmente para las economías más importantes de la región
(Argentina, Brasil y México). En este corto plazo, el incremento de las
inversiones dependerá de la fortaleza con la que se recupere la economía, que se
espera crezca este año en torno al 4%.
La agencia de la ONU reconoce, no
obstante, que las perspectivas a largo plazo son inciertas ya que “las
posibilidades de atraer nuevos flujos se han deteriorado debido a la aparición
de competidores que ofrecen costes más bajos”, especialmente en Asia.
Los principales receptores
latinoamericanos
La Unctad indica que aunque existen grandes
variaciones entre países, Argentina, Brasil y México experimentaron las caídas
más fuertes en la llegada de inversiones, a pesar de lo cual estos últimos se
mantuvieron como mayores receptores.
Brasil y México, donde el sector de
servicios es el más importante y que habían sido los focos de concentración de
la inversión externa, registraron disminuciones del 39 y el 26%,
respectivamente.
Por su parte, países de economías más pequeñas, como
Ecuador, Honduras, Nicaragua, Panamá y Uruguay sobresalen entre los que lograron
un aumento en sus flujos de inversiones, mientras que Chile y Venezuela se
recuperaron en gran medida de la caída de 2002. En concreto, señala que en Chile
durante 2003 la entrada de inversión directa extranjera subió un 58%, hasta los
2.982 millones de dólares. El país fue, junto a Venezuela, la única economía en
la región donde esta entrada de capitales no disminuyó.
Siguiendo con la
tendencia que se registra desde 1999, América Latina continuó perdiendo espacio
frente a otras regiones y en 2003 recibió sólo el 29% de las inversiones
extranjeras destinadas al mundo en desarrollo, frente al 46 de hace cuatro años.
La posición de España
España pasó
en 2003 del 8º al 6º puesto en el ranking de países receptores de inversión
directa, pese a la disminución registrada del 40,5% en las cifras de inversión
extranjera neta de ese año (según datos del Banco de España). Por delante de
España se situaron Luxemburgo (como se sabe país de tránsito), China, Francia,
Estados Unidos y Bélgica (también en buena parte país de tránsito).
Según la UNCTAD, las perspectivas para 2004 son prometedoras, por el
repunte de las fusiones y adquisiciones durante los primeros meses de 2004 y el
positivo resultado de las encuestas realizadas por la UNCTAD entre empresas y
expertos internacionales. La inversión extranjera directa en el sector servicios
ha aumentado significativamente en la última década, habiendo pasado del 25% de
la inversión acumulada en la década de los 70 al 60% en 2002.
España ha
contribuido de manera decidida a esta nueva configuración de la inversión, ya
que el grueso de su inversión en el exterior (en torno al 70%) se ha dirigido al
sector de servicios (sobre todo servicios financieros y bancarios,
telecomunicaciones, servicios relacionados con el suministro de energía y agua,
y comercio).
Factores de la caída
El estudio explica que entre los factores que explican esta situación
hay algunos que quedan fuera del control de los países receptores, “como el
hecho de que las trasnacionales hayan invertido menos por las condiciones
económicas internacionales poco favorables”. También han influido fenómenos como
la deslocalización, que ha afectado especialmente a México.
Además, la
Unctad menciona que “con las privatizaciones agotadas, sea porque fueron
completadas o porque la opinión pública se opuso a que continuaran, la región ha
perdido uno de los mayores motores por detrás de las inversiones”.
Las
débiles tasas de crecimiento económico también jugaron un papel en el
alejamiento de los inversionistas, pues con un aumento de apenas el 0,7 del
Producto Interior Bruto (PIB) entre 2001 y 2003 en la región latinoamericana
resultaba difícil competir con el 6,6 por ciento logrado por los países
asiáticos en desarrollo.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
// EN PORTADA
// LO MÁS LEÍDO
// MÁS DEL AUTOR/A