Se trata de un espectáculo medido, pero imprescindible para los estadounidenses. Sólo una diferencia respecto a otras citas similares: la seguridad es extraordinaria.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
Sábado, 14 de marzo 2026
Se trata de un espectáculo medido, pero imprescindible para los estadounidenses. Sólo una diferencia respecto a otras citas similares: la seguridad es extraordinaria.
CON LA PRESENCIA DE LOS CLINTON
Los 4.353 delegados demócratas iniciaron ayer sus trabajos en reuniones
divididos en grupos por identificación étnica (como latinos, afroamericanos o
asiáticos) o grupo de interés (homosexuales, veteranos o discapacitados). Pero
estas reuniones fueron sólo el preludio de la primera sesión de la Convención
Demócrata que se inició por la tarde con la aparición en el estrado del
FleetCenter de Boston de los oradores invitados, entre los que destacaba el
matrimonio Clinton.
Este será el plato fuerte de la convención demócrata
hasta que el jueves por la noche Kerry concluya la reunión con su discurso de
aceptación de la candidatura. Pero no ha podido esperar tanto, ya que el domingo
el eventual candidato se presentó de improviso en la ciudad para aparecer en el
partido de béisbol que el equipo local, los Red Sox, disputaron a los Yankees de
Nueva York.
Los organizadores de la convención, empezando por su
presidente, el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, se han esforzado en
repetir que el tono de la reunión tiene que ser positivo y dejar de lado los
ataques contra Bush y su vicepresidente, Dick Cheney.
El que lo puede
tener más difícil para controlar sus ataques es Al Gore, vicepresidente durante
los mandatos de Bill Clinton y que fue derrotado de forma ajustada por Bush en
las elecciones presidenciales de 2000. No hace mucho, Gore llamó a Bush un
“cobarde moral” durante un discurso.
El resultado de la Convención, por
supuesto, está asegurado, pues el senador John Kerry ha ganado en todas las
elecciones primarias del partido demócrata, excepto en Oklahoma, arrebatada por
Wesley Clark, y Carolina del Sur, conseguida por su actual compañero de campaña
y candidato a vicepresidente, el senador John Edwards.
Las encuestas de
opinión muestran una y otra vez que aunque en la actualidad Kerry aventaja
ligeramente a Bush en la preferencia de voto de cara a las elecciones del 2 de
noviembre, el margen es demasiado pequeño como para confiarse y, sobre todo, el
número de votantes indecisos es demasiado elevado.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
// EN PORTADA
// LO MÁS LEÍDO
// MÁS DEL AUTOR/A