José María Aznar defendió ayer en su segunda clase magistral en Georgetown el liderazgo y la política de George W. Bush, y apostó por relanzar las relaciones trasatlánticas tras la reciente victoria electoral del presidente norteamericano.
CONFERENCIA EN GEORGETOWN
En su intervención, titulada “La Comunidad Atlántica: cómo gestionar la crisis
actual”, el presidente de honor del PP analizó las causas del antiamericanismo
que se extiende por Europa: “En muchos países hoy, desafortunadamente incluido
el mío, encontramos por primera vez que el sentimiento antiamericano no sólo
emana de las calles, sino que también está siendo defendido por las elites y
gobiernos”. Hasta ahora, este pensamiento era alimentado básicamente por “grupos
de jóvenes militantes o ciertas secciones de la sociedad”, pero “lo que es
nuevo” es que, además de ellos, “estoy convencido de que en estos momentos está
en diferentes elites y gobiernos europeos”, subrayó.
Desde su punto de
vista, “las distancias entre las dos riberas del Atlántico, que parecen crecer
cada día, se deben al estilo de liderazgo y a la actitud adoptada por el
presidente Bush”, al que en lugar de verle como “un líder comprometido con la
guerra contra el terrorismo, la seguridad internacional, la extensión de la
democracia, prosperidad y tolerancia… prefieren verle como una caricatura de
un vaquero, una persona arrogante y un hombre que representa un auténtico
peligro”.
Aunque también hay estadounidenses que opinan lo mismo, “los
resultados de las elecciones parecen indicar lo contrario. Los estadounidenses
han decidido revalidar el liderazgo del presidente Bush”.
Medidas urgentes
En su opinión, éste es un
“buen momento para reconsiderar el tipo de relación de EEUU con Europa”. Para
reactivarla, propone tres medidas urgentes: consolidar y reforzar la dimensión
económica de la comunidad atlántica, la adopción de una nueva política hacia
Europa por parte de EEUU y también la adopción de un nuevo enfoque europeo con
respecto al otro lado del Atlántico.
Aznar de declaró partidario de una
“Europa Atlántica”, más que de una “Europa europea”, porque para construir una
Europa fuerte “es necesario trabajar con EEUU”. En su opinión, es un gran error
defender la idea de “confrontación de intereses” entre EEUU y Europa, entre
otras razones porque “en esta relación los europeos somos la parte débil”.
Aznar destacó las buenas relaciones que siempre tuvo con EEUU mientras
presidió el Gobierno español y precisó que fueron buenas no sólo con Bush, sino
también con su antecesor, el demócrata Bill Clinton. De hecho, señaló que el
martes “fui a la Casa Blanca a hablar con el presidente porque es mi amigo”.
Preguntado tras su discurso sobre el futuro de las relaciones entre Bush
y el actual jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, Aznar
señaló que “si el Gobierno español cambia esta situación, es su responsabilidad,
no la mía. No soy el primer ministro, no es mi responsabilidad. Deseo lo mejor
para mi país pero no es mi responsabilidad”.
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