Política

CAFTA: ¿Quiénes están a favor y quiénes están en contra?

“En pocas palabras, el CAFTA será “un potencial” para la región, según el organismo, pero no todo será color de rosa. Requerirá de esfuerzos paralelos de los gobiernos centroamericanos para que este pueda generar empleo y desarrollo económico. Entonces, ¿quiénes tienen la razón, los que están a favor o los que están en contra del CAFTA?”

Mariana Martínez
Está claro que para los presidentes de Costa Rica, El Salvador, Honduras,
Guatemala, Nicaragua y República Dominicana, la firma del tratado de libre
comercio con Estados Unidos o CAFTA (por su sigla en inglés), será una
oportunidad para crear crecimiento y desarrollo en sus economías. Los
presidentes de seis países centroamericanos impulsaron personalmente la
campaña.

Un tratado que, bajo los ojos de los mandatarios, le servirá a
la región para multiplicar el volumen de sus exportaciones y, en consecuencia,
generar fuentes de empleo y mejorar el bienestar de millones de
latinoamericanos. En otras palabras, una verdadera estrategia geopolítica de
desarrollo. Así lo han dejado ver en reiteradas ocasiones tanto el presidente
Abel Pacheco, de Costa Rica; como Antonio Saca, de El Salvador; Oscar Berger, de
Guatemala; Ricardo Maduro, de Honduras; Enrique Bolaños, de Nicaragua; y Leonel
Fernández, de República Dominicana; pero esta vez más que nunca. Durante una
gira que realizaron por las diez ciudades de Estados Unidos con las que sus
países han mantenido mayor intercambio comercial, los mandatarios buscaron
encontrar el apoyo que necesitan para aprobar el tratado. Justo en momentos en
que la Casa Blanca carece de los votos necesarios para la aprobación del tratado
y cuando el mismo enfrenta el rechazo de los legisladores de algunos de los
países que han suscrito el convenio, así como también de sindicatos,
organizaciones agrícolas y ambientalistas.

En este último tiempo se ha
hablado tanto del CAFTA que usted podrá preguntarse si las promesas de los
mandatarios en referencia al tratado podrán cumplirse o, si por el contrario,
traerá más pobreza y desempleo tal y como pronostican aquellos que se oponen. O
incluso: ¿cómo pueden existir dos puntos de vista tan opuestos sobre un mismo
tema? Es por eso que es importante analizar las dos caras de la misma moneda
para poder sacar conclusiones y decidir con propiedad por cuál lado de la
balanza usted se inclina. Por el sí Los promotores del CAFTA aseguran que
aumentará el volumen de exportaciones y el empleo.

Los que están a favor
aseguran que el CAFTA ayudará a dinamizar las economías de Centroamérica y de
República Dominicana. Y si se mira desde el punto de vista de la ecuación del
Producto Interno Bruto (PIB) sus pronósticos son acertados. Aumentar las
exportaciones tanto de productos tradicionales como no tradicionales -al
incrementarse el comercio entre Estados Unidos y la región- es sinónimo de
impulsar el PIB. Después de todo, Estados Unidos es el principal socio comercial
de la región y no sólo eso, también como fuente de inversión extranjera. A lo
anterior se suma el trato “preferencial” que obtendrá la región con motivo del
CAFTA (es decir, sus productos tendrán prioridad ante los del resto del mundo),
lo que ayudará a atraer mayor inversión extranjera y, como consecuencia, a
aumentar el empleo. La ecuación parece cerrar por todos lados, por lo que, si
usted fuera presidente, seguramente también apoyaría el CAFTA.

En
Estados Unidos, la mayoría de los grupos agrícolas y del sector empresarial
apoyan el CAFTA ya que este eliminaría las barreras aranceles de la región
centroamericana y eso significa una mayor entrada de sus productos. Más aún,
según el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, el CAFTA ayudará a los
productores estadounidenses a competir con China al alentar una mayor
integración con la industria centroamericana. Los que dan el no Los opositores
dicen que no podrán competir con los productos subsidiados por EE.UU.


Sin embargo, los que se oponen no están tan convencidos de las bondades
del tratado de libre comercio. Sindicatos y organizaciones agrícolas en la
región, así como también microempresarios, se preguntan cómo van a resistir la
libre competencia con Estados Unidos cuando se encuentran en inferioridad de
condiciones con respecto a tecnología y volumen. Otra de las preocupaciones es
la de los subsidios agrícolas que benefician a los productores estadounidenses y
que hacen a sus productos altamente competitivos (más baratos) frente a los de
la región, así como también la posibilidad de que, una vez eliminadas las
barreras arancelarias, cualquier multinacional pueda competir con cualquier
pequeña o mediana empresa en Centroamérica.

Ahora, considerando este
punto de vista, hágase la siguiente pregunta: ¿si usted fuera campesino o un
pequeño empresario no estaría también preocupado? Pero no crea que aquellos que
se oponen pertenecen solamente a Centroamérica. En Estados Unidos también hay
quienes no están convencidos. El CAFTA enfrenta obstáculos en el Senado.


Los demócratas se oponen argumentando que sus previsiones de trabajo y
medio ambiente son débiles, mientras que los sectores azucarero y el textil
aseguran que el tratado siembra el precedente de la apertura del mercado
estadounidense al ingreso de más productos de los seis países de la región. No
alcanza Sindicatos y organizaciones agrícolas se oponen al tratado.

El
Banco Mundial (BM), quien ha expresado mostrarse a favor del tratado de libre
comercio, aseguró en un reciente informe que el CAFTA por sí mismo no aumentará
el crecimiento ni el desarrollo en los países firmantes. Serán necesarias
reformas complementarias. El organismo asegura en su informe que la entrada en
vigencia del acuerdo provocará una bajada de precios en algunos productos y una
reestructura en las economías, algo para lo cual los países tienen que estar
preparados. Para minimizar este impacto, el BM recomienda mejorar el acceso a la
educación y la calidad de la misma, invertir más en infraestructura y extender
el acceso al crédito en zonas rurales, así como también brindar capacitación a
los campesinos y productores.

En pocas palabras, el CAFTA será “un
potencial” para la región, según el organismo, pero no todo será color de rosa.
Requerirá de esfuerzos paralelos de los gobiernos centroamericanos para que este
pueda generar empleo y desarrollo económico. Entonces, ¿quiénes tienen la razón,
los que están a favor o los que están en contra del CAFTA?

Ambas
posiciones tienen sus propios argumentos por lo que la respuesta certera sólo la
tendrá el tiempo. Pero lo que es seguro es que de la decisión que tomen los
mandatarios dependerá el bienestar de millones de centroamericanos y
dominicanos, en una región donde el 50% de la población vive en zonas rurales y
cerca del 80% de ella depende de la agricultura como medio de subsidencia.


Fuente: BBC Mundo

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

No se encontraron resultados

Menú