// CARTAS AL DIRECTOR

De la paz y el libre comercio

En este tiempo de hoy los aranceles, el libre comercio, la paz y las guerras acaparan titulares y debates.  Los organismos internacionales, que se crearon para proteger la libertad de comercio, hacen contumazmente todo lo contrario con su enorme mochila de regulaciones. Y es que son los Estados los dueños de estas corporaciones pomposas y los Estados son los nuevos señores feudales, los nuevos reyes absolutos. Reparten dádivas y privilegios a cambio de tributos e impuestos para engordar su tesoro y afianzar su poder, determinar guerras y treguas.  Hacen imposible el  libre comercio y por eso la paz es imposible.

Juan García. Cáceres

Del dinero y el poder

¿Cree el Estado en la propiedad privada?, No. Como mucho el Estado, los Estados, la toleran y permiten. Controlada, regulada y fiscalizada. Los Estados tienden a quedarse con todo y tienen el poder para ello, pues tienen la capacidad de quedarse con los dineros y las propiedades. El poder sin el dinero es una quimera. Por eso los Estados lo primero que persiguen es quedarse con el dinero y las propiedades.

Juan García. Cáceres

En La Casa Blanca

Después de una campaña que estuvo marcada por la preocupación económica, Trump tomaba posesión como presidente de los Estados Unidos, por tanto ocupaba La Casa Blanca. Muchos de los votantes no percibieron los beneficios de la política de Biden. Trump quiere aplicar ahora un duro proteccionismo y una expulsión de migrantes que provocaría un gran encarecimiento del precio de la vida. Seguramente esas medidas no van a aplicarse porque Trump no actúa como un político con un programa o con un ideal, es un político que toma decisiones según cree que puede proteger mejor sus intereses, es un político pragmático. Esto es lo que puede convertir muchas de sus promesas, afortunadamente, en papel mojado. No puede llevar a cabo una deportación masiva de migrantes porque el país colapsaría, no puede forzar a Ucrania, aunque parece está en ello, a rendirse sin condiciones a Rusia sin afectar a la seguridad de Estados Unidos, no puede abandonar del todo a sus socios de la OTAN por las mismas razones.

José Morales Martín, Palafrugell (Girona)

Ha elevado el listón

La descripción de la democracia hecha por parte del Rey sobre los valores que están en la base de la democracia no es casual. Tampoco lo es el subrayado de la transparencia y la rendición de cuentas como antídotos contra la corrupción. Se trata de exigencias que hay que reclamar a cualquier servidor público. El Rey Felipe VI, una vez más, ha elevado el listón de nuestra vida política y de la conversación pública. Ahora es necesario que los interpelados asuman la propuesta y estén a la altura.

Jesús Domingo Martínez 

Las palabras del Rey

En los momentos políticos que estamos viviendo y que operan poderosas fuerzas disgregadoras que provocan una importante erosión institucional, la palabra del Rey Felipe VI adquiere un valor sustancial como garante de la arquitectura constitucional de nuestro sistema democrático. Hoy la Constitución, fruto del consenso, pretende ser reformada por la vía de los hechos a partir de una más que discutida teoría creativa del derecho. En este sentido, el discurso pronunciado por el Rey en la Conferencia de Embajadores a principios de año, ante 130 diplomáticos de nuestro país, no debe pasar inadvertido ni olvidarse. Felipe VI recordó que la democracia no es sólo la conquista de una ocasión histórica, “sino el fruto de una exigente y delicada labor diaria”. Además, insistió en que la democracia implica “el acatamiento de sus normas y el respeto a sus valores y equilibrios como la tolerancia, el pluralismo, la separación de poderes, la transparencia y la rendición de cuentas”.

Domingo Martínez, (Burgos)

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