Nos ha despertado
La guerra en Ucrania, en cierto sentido nos ha despertado. Los europeos desde finales del mes pasado nos hemos empezado a hacer preguntas que antes no nos hacíamos. La libertad y la vida han dejado de ser palabras abstractas sobre las que discutíamos en momentos de debate ideológico. Estamos viendo muy de cerca lo que supone que la libertad y el derecho a la vida de muchas personas se vea amenazado y negado. Ya no es tan fácil pensar que la vida no merece la pena, que en realidad todo es nada. Ya no es tan fácil apuntarse a ese nihilismo poco trágico y muy juguetón que tanto nos ha gustado en los últimos tiempos. De pronto, la guerra en Ucrania nos ha mostrado que la palabra libertad tiene un contenido muy concreto.
