Es un síntoma del despertar
Libertad es vivir donde quieres, es no ser bombardeado, es no tener que huir, es poder seguir unido a tu familia. Hemos visto que la libertad no es la frontera fría que nos separa de la libertad de los otros. La libertad, efectivamente, tiene una dimensión negativa: no estar bajo la bota cruel de tiranos como Putin. Y tiene una dimensión positiva: poder mantener los vínculos que nos dan una buena vida. Decenas de miles de europeos se están volcando en la ayuda a los refugiados. Es un síntoma del despertar. Esperemos que este primer impulso dure. Y esperemos que la reacción que se ha producido en la UE y en otras partes del mundo se produzca también en Rusia. Ha habido manifestaciones y protestas en las calles, pero desgraciadamente, Putin todavía goza de un gran apoyo en su país.
