Política

Castro desata una crisis diplomática

Sus criticas a México y Perú por pedir en la ONU un control del cumplimiento en Cuba de los derechos humanos ha derivado en una ruptura sin precedentes.

ENFADO DE FOX Y TOLEDO
Comprobar el cumplimiento del respeto a los derechos humanos en Cuba es el objetivo del grupo de trabajo cuya creación aprobó recientemente la Comisión de la ONU encargada de estos asuntos. En total, 22 países apoyaron la idea. Entre ellos, México y Perú, lo que ha convertido a sus dirigentes en blanco de las más ácidas críticas de Fidel Castro en su tradicional discurso del primero de mayo.

Sobre México, Castro dijo que su decisión había sido ya “anunciada por Washington” mientras Fox insistía en que todavía su gobierno la estaba estudiando. Estas actitudes, comentó Castro, hacen pensar que “la frontera norteamericana ya no pasa por el Río Bravo… sino que Estados Unidos está dentro de México”.

En cuanto a Perú, el dictador cubano afirmó que el gobierno de Toledo “constituye un ejemplo del grado de abyección y dependencia al que han conducido” a algunas naciones las políticas neoliberales. Añadió que Toledo tenía sólo un 8% de popularidad, por lo que “no dirige ni puede dirigir nada; de eso se encargan las multinacionales y los oligarcas”.

Castro dijo que los cuestionamientos al gobierno de La Habana por parte de estos países y otros como Chile no son demostración del interés verdadero por los derechos humanos, sino una maniobra de Estados Unidos.

Inmediata reacción

Ante esto, el presidente de México, Vicente Fox Quesada, ordenó el domingo retirar a su embajadora ante el gobierno de la República de Cuba, con lo que las relaciones bilaterales han quedado, al menos de momento, reducidas al nivel de encargado de negocios.

En cualquier caso, el entendimiento entre ambos países ya atravesaba por una época complicada después de que el empresario mexicano de origen argentino Carlos Ahumada, conocido en México como “El señor de los sobornos”, fuera detenido en Cuba el pasado 30 de marzo, lo que dio inicio a su proceso de extradición a este país. El gobierno de Castro deportó a Ahumada de forma inesperada a México el 28 de abril, en lugar de consumar el proceso de extradición, cuyos trámites provisionales ya habían comenzado. La interpretación hecha en Cuba de que el caso Ahumada tenía una “connotación política” fue considerada por la Cancillería mexicana como inadmisible y contestada con una nota diplomática.

A raíz de estos sucesos, además de retirar a su embajadora, Fox decidió también la expulsión del representante cubano en su país, Jorge Bolaños. Este diplomático, que presentó cartas credenciales como representante de su gobierno en México hace tres años, aseguró en breves declaraciones estar seguro “de que en esta hora difícil para los dos países, el pueblo de México está de nuestro lado”.

La ofensa a Perú

Por su parte, el gobierno peruano decidió también ayer disminuir su nivel de relaciones diplomáticas con Cuba como forma de rechazo a las “expresiones ofensivas” del presidente Fidel Castro contra Perú.

El Ministerio de Relaciones Exteriores, mediante un comunicado, informó de que el Gobierno ha llamado a su embajador en La Habana, por lo que la legación diplomática peruana quedará a cargo del encargado de Negocios.

“El gobierno del Perú rechaza enérgicamente las expresiones ofensivas del jefe de Estado de la República de Cuba contra el Perú, las que necesariamente se reflejarán en las relaciones diplomáticas”, indicó el comunicado oficial.

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