Política

Costa Rica: Nuevas perspectivas en torno a la noción de mercado

“El mercado se amplió a través de territorios y del tiempo para volverse casi virtual. Un pescador noruego de salmón y un turrialbeño que consume salmón noruego forman parte del mismo mercado. De ahí que la frase de Carazo, “nuestros propios mercados” carece de contenido y de significado, en tanto se refiera a la ubicación geográfica.”

Rigoberto Stewart
En “Protección agrícola y tonterías” (LN-17/6/02), el expresidente Rodrigo
Carazo escribió: “Se nos ha repetido que quienes defendemos la producción
nacional, guardando para ella nuestros propios mercados, somos pasados de moda,
´enclochados´, dinosaurios…”. Pero, ¿qué significa el término “nuestros
propios mercados”? Hemos de asumir que Carazo se refiere a Costa Rica como su o
nuestro territorio, el cual, de alguna manera, constituye “nuestro” mercado.
Esta concepción es primitiva y errónea. Veamos.

La forma más primitiva
de mercado es la concurrencia de individuos a un determinado lugar, en fechas
programadas, para intercambiar sus bienes, en forma de trueque. Aun ésta tiene
los cuatro elementos esenciales de un mercado: un lugar físico (un edificio o un
lugar abierto como las “ferias del agricultor”); vendedores y compradores de
ciertos bienes, los productos a ser intercambiados, y la manifestación de
ciertos arreglos institucionales -incluyendo la forma de intercambio: truque,
dinero, créditos, etc.; estándares, calidades, etc.

Con el tiempo y el
surgimiento de varios impulsores del comercio tales como el dinero, los
intermediarios, diferentes modos de transporte, la refrigeración, compañías o
diferentes formas de organización productiva, la idea de un lugar físico se
tornó obsoleta. El mercado se amplió a través de territorios y del tiempo para
volverse casi virtual. Un pescador noruego de salmón y un turrialbeño que
consume salmón noruego forman parte del mismo mercado. De ahí que la frase de
Carazo, “nuestros propios mercados” carece de contenido y de significado, en
tanto se refiera a la ubicación geográfica.

La participación de todos
estos “facilitadores” ha llegado a confundir a propios y extraños. Por ejemplo,
el uso de varias monedas y la participación de compañías transnacionales opacan
el hecho de que muchos trabajadores comunes de Costa Rica intercambian con
similares de Estados Unidos bananos por manzanas. Veamos cómo ocurre. La
compañía multinacional (productor de banano Tipo1) exporta la fruta a EE.UU. y
recibe dólares. Luego va al Banco Central, cambia los dólares por colones y paga
al trabajador (productor Tipo 2). Este va al supermercado y con su paga adquiere
manzanas norteamericanas. En ese momento, ocurre la primera mitad del
intercambio, pues el dinero que entregó por las manzanas representa sus bananos.
Al otro lado, en EE.UU., la empresa manzanera paga al trabajador (productor de
manzanas Tipo 2), y él va al supermercado donde compra bananos cuyo sello dice
Costa Rica.

En ese momento, se completa el intercambio, pues el dinero
que entregó por los bananos representa sus manzanas. Así es como muchos
costarricenses y estadounidenses utilizan colones, dólares, camiones, barcos,
supermercados, bancos centrales y otros “facilitadores” del comercio para
intercambiar bananos por manzanas; y lo hacen porque los ticos son más
productivos en el cultivo del banano, y los gringos, en el cultivo de manzanas.

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