En esta novela, como en las tres anteriores, vuelve Márkaris a escribir sobre una Grecia sumergida en la crisis económica. En esta ocasión, carga más la mano en la crítica despiadada a las instituciones griegas, la corrupción y la burocracia que paraliza todo en favor de unos pocos.
Una novela más del griego Petros Márkaris, protagonizada por el comisario Kostas Jaritos, un policía sencillo, muy de su tierra, casado con una mujer muy ama de casa, amante de la vida normal y de la buena cocina, con un sentido común tremendo y una gran capacidad de comprensión de los hechos y sobre todo de las personas.
En esta novela, como en las tres anteriores, vuelve Márkaris a escribir sobre una Grecia sumergida en la crisis económica. En esta ocasión, carga más la mano en la crítica despiadada a las instituciones griegas, la corrupción y la burocracia que paraliza todo en favor de unos pocos. Otro tema dominante es la inmigración, sobre todo africana.
La novela comienza con la agresión que sufre Katherina, hija de Kostas, por parte de un grupo de extrema derecha. Katherina, como aparece en entregas anteriores, ha decidido dedicarse profesionalmente a defender a los inmigrantes que llegan a Grecia. Sin embargo, esta historia, aunque parezca la principal, es solo una parte del cuadro que quiere pintar el autor para que el lector se haga una idea del momento que vive Grecia.
Este asunto se combina con una serie de crímenes que van acompañados de unos manifiestos firmados por los “Griegos de los Años Cincuenta”, que desconciertan al inspector Jaritos y a todo su equipo.
La investigación comienza muy a ciegas, revolviendo en el pasado para encontrar una clave de interpretación, lo que da pie para conocer un poco más la historia de Grecia de finales del siglo XX. Rebuscando por aquí y por allí van saliendo pequeños datos que acaban por inclinar al comisario en una dirección que será la clave de la solución final.
Como en las otras novelas, esta también está llena de humor y de detalles costumbristas que con tanto acierto maneja su autor: Jaritos vuelve a su Dimitrakos, el diccionario al que está apegado y que le resuelve la descripción de los acontecimientos; su mujer, dicharachera y cocinera experta, consigue sacar de las verduras más baratas y de los pescados pobres unas excelentes comidas; la descripción de la penuria en que viven los dos está descrita con mucha elegancia, lo mismo que las reuniones familiares y el cotidiano ambiente de la comisaría.
Este artículo está en Aceprensa.

Autor: Petros Márkaris
Tusquets.
Barcelona (2015).
288 págs.
19 € (papel) / 12,99 € (digital).
Traducción: Ersi Marina Samará Spiliotopulu.
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