Fernando Lugo, presidente de Paraguay, aprovechó su asunción como líder pro témpore del MERCOSUR, para reivindicar los derechos de los países más pequeños del bloque comercial, como el suyo y Uruguay, que sufren las asimetrías de los gigantes de Argentina y Brasil.
Nueva presidencia pro témpore
“Paraguay tiene el propósito de que la dimensión social se erija como eje del proceso (en el MERCOSUR), buscando la superación de las asimetrías y una mayor integración”, dijo el presidente Fernando Lugo durante la presentación del Plan de la Presidencia Semestral del bloque regional, que recae a partir de ahora en Paraguay.
Dentro del bloque, integrado por Paraguay, Uruguay, Argentina y Brasil como socios plenos, las economías más pequeñas –que son las lideradas por Lugo y Tabaré Vásquez– ven perjudicado su crecimiento y desarrollo por las diferencias estructurales de los otros dos países que superan ampliamente en cuanto a PBI y potencialidades comerciales.
Este histórico reclamo será reforzado a mitad de año, cuando en junio Uruguay tome la presidencia rotativa del MERCOSUR.
Estas asimetrías que se manifiestan en los continuos reclamos de las economías más pequeñas del MERCOSUR, también fueron puestas de manifiesto en las palabras de Carlos Álvarez, ex vicepresidente argentino e integrante de la Comisión de Representantes Permanentes del MERCOSUR.
“La manera de progresar es que todos los países se sientan beneficiarios. Si los países más pequeños no sienten que se benefician con el proceso de integración, este proceso no puede profundizarse y va a perder legitimidad”, señaló Álvarez ante el continuo reclamo por la asimetrías del bloque.
“Es el gran desafío del MERCOSUR, resolver el tema de las diferencias estructurales que hay entre las economías, a través de políticas públicas que compensen a los países de menor desarrollo relativo, Uruguay y Paraguay”, indicó Álvarez y señaló que si bien existe voluntad de todas las partes, las asimetrías son estructurales.
“Brasil tiene el 70% del mercado regional, y Argentina un poco más del 20%, en tanto Paraguay y Uruguay sólo el 1% o 2%. Entonces hay que tener mucha voluntad política, decisión y capacidad técnica para imaginar soluciones que compensen esta desigualdad”, afirmó.
Paralelamente, Lugo reiteró que su país seguirá promoviendo “la propuesta de la eliminación del doble cobro del Arancel Externo Común, así como la Distribución de la Renta Aduanera” del bloque.
Otros desafíos para el MERCOSUR
Además de las diferencias y asimetrías estructurales, el bloque regional donde también participan como Estados asociados Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, presenta otros desafíos que podrían resquebrajar el MERCOSUR.
El pendiente ingreso de Venezuela al bloque no es un dato menor, teniendo en cuenta las numerosas denuncias que afronta Hugo Chávez y por ende su Estado respecto a la debilidad institucional y movilización social que caracterizan a aquel país y que no condicen con los fundamentos constitucionales del MERCOSUR.
Las continuas denuncias que en los últimos días han efectuado tanto Brasil como Uruguay respecto a las medidas de corte proteccionista que realiza Argentina y que perjudican al mercado común de la región y que aparentemente el gobierno de Cristina Kirchner no prevé cambiar y/o morigerar.
Finalmente, los desacuerdos políticos, como los conflictos entre Argentina y Uruguay por la instalación de la planta de celulosa Botnia, y los reclamos de Paraguay a Brasil por la represa de Itaipú no parecen fortalecer el proceso de integración, sino todo lo contrario.
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