Kristin Krohn Devold, Ministra de Defensa de Noruega, ha mantenido desde su llegada al cargo un enfoque práctico en las cuestiones de seguridad, llegando alcanzar una gran popularidad entre los miembros del ejército. Militante del Partido Conservador, actualmente supervisa la gran reestructuración en las fuerzas armadas noruegas
Seguridad
Los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, ¿cómo pueden influir sobre el concepto de seguridad de Noruega? *
Los ataques tuvieron un fuerte impacto sobre nuestra percepción de la amenaza y nuestro marco de seguridad. Ya en junio de 2001 habíamos decidido reestructurar nuestras fuerzas armadas. Sin embargo, en aquella época la gente no acababa de entender por qué. Tras los ataques terroristas del 11 de septiembre las razones resultaron evidentes y la reestructuración tuvo mayor apoyo por parte del Parlamento y la opinión pública.
Noruega es uno de los Aliados con menos población, pero por su participación parece uno de los mayores. ¿Cómo ha contribuido Noruega a la guerra antiterrorista que dirige EEUU?
Lo primero fue enviar seis oficiales de Estado Mayor al centro de mando norteamericano de Tampa (Florida). A continuación aportamos personal para el avión AWACS cedido por Europa para vigilar el espacio aéreo de EE.UU. Tengo entendido que nuestros hombres constituían el 12 por ciento de las tripulaciones del AWACS. Nuestras fuerzas especiales están desplegadas desde el 1 de enero de 2002 en Afganistán, adonde también hemos enviado equipos antiminas que actuaron en los aeropuertos de Bagram y Kandahar. Noruega ha sido la nación coordinadora de las operaciones de transporte aéreo llevadas a cabo por Noruega, Dinamarca y Holanda desde la base aérea de Manas (Kirguizistán), donde desde el 1 de octubre están destacados seis de nuestros cazas F-16, junto con seis daneses y otros seis holandeses. Además, una fragata y un submarino noruegos participan en la operación Active Endeavour. También tenemos personal en la Fuerza Internacional de Apoyo a la Seguridad (ISAF), y hemos donado equipos incluyendo uniformes y suministros médicos para un batallón para el ejército nacional afgano.
Noruega está reformando sus fuerzas armadas para hacer frente a los retos de seguridad actuales. ¿Cómo se está desarrollando este proceso y a dónde les va a llevar?
La reestructuración se está realizando según los planes y el calendario previstos. El objetivo global consiste en conseguir unas fuerzas armadas capaces de ejecutar misiones más complejas junto a las fuerzas de los Aliados con más rapidez y eficacia que en la actualidad.
Noruega está aumentando el porcentaje del presupuesto nacional dedicado a defensa, aunque ya era bastante alto en comparación con otros miembros de la Alianza. ¿Cómo puede Noruega permitirse este gasto y cómo ha justificado este incremento ante la opinión pública?
El Parlamento ha asignado 118.000 millones de coronas noruegas – unos 16.000 millones de dólares – para el periodo 2002-2005, lo que representa un incremento real neto cercano al 11´7 % respecto a los cuatro años anteriores. Éste es el mayor presupuesto de defensa en muchos años quizás el mayor de nuestra historia. Hemos trabajado mucho para asegurar el apoyo de otros partidos a esta inversión y hemos alcanzado un acuerdo entre los tres partidos que forman el gobierno y el principal partido de la oposición, el laborista. Al respaldar cuatro partidos la inversión nos aseguramos de que habrá siempre una mayoría parlamentaria que apoye este nivel de gasto de defensa, incluso si se produjera un cambio de gobierno. Se trata de un importante avance, como también lo fue la integración de los jefes de Estado Mayor en el Ministerio de Defensa que permite una más estrecha vinculación entre la política de defensa y su planificación. Ahora, gracias a este gran acuerdo parlamentario conocemos exactamente los recursos de los que dispondremos en los cuatro próximos años, una situación sin precedentes.
Noruega no es miembro de la Unión Europea, pero se ha colaborado en la creación de las capacidades militares de la UE. ¿Qué clase de relación de seguridad desea tener Noruega con la Unión Europea?
Noruega apoya con firmeza los esfuerzos de la UE para crear una política de seguridad y defensa europeas. Sin embargo, queremos que se desarrolle en estrecha relación con la OTAN para asegurarnos de que no se produce una duplicación de estructuras, ni ahora ni el futuro. Creemos que con esto se fortalecerá el pilar europeo de la Alianza, se mejorarán las capacidades de defensa de las naciones europeas y se llegará a un reparto de funciones más equilibrado. Para nosotros, la ESDP supone también un factor para asegurar que Europa asume su parte de responsabilidad en la defensa común. Como europeos tenemos que trabajar junto a la Unión Europea aunque no seamos miembros. Hemos comprometido más de 3.500 efectivos en el Objetivo Global, y si se lleva a cabo una operación bajo dirección de la UE, Noruega está dispuesta y preparada para participar en ella al igual que en las operaciones dirigidas por la OTAN. Pero es importante que estos dos organismos no dupliquen sus capacidades y que haya una reparto claro de funciones. La Unión Europea debería centrarse en las operaciones de mantenimiento de la paz y la OTAN en el amplio espectro de misiones que la Alianza tiene encomendadas en la actualidad.
Noruega comparte frontera con Rusia y mantiene un interés particular en la cooperación con dicho país. ¿Cómo valoraría usted las perspectivas del nuevo Consejo OTAN-Rusia?
Soy muy optimista ante la creación del Consejo OTAN-Rusia y creo que irá evolucionando hasta convertirse en un grupo de elaboración de consenso con autoridad decisoria en numerosas áreas. Para nosotros lo principal es involucrar a Rusia en actividades prácticas. Creemos que las estructuras deben tener entidad real, y eso significa que debemos encontrar proyectos en los que pueda intervenir Rusia. Dado que la costa noruega es adyacente a la rusa en una zona de gran actividad marítima, para nosotros la búsqueda y salvamento en el mar constituye una cuestión importante. Otra área con grandes posibilidades de cooperación es la de la defensa medioambiental. En nuestra opinión existe una estrecha relación entre la lucha antiterrorista y la cooperación con Rusia en asuntos medioambientales. Digo esto porque la cuestión de los residuos nucleares, por ejemplo, tiene una gran importancia tanto para la lucha antiterrorista como para el medio ambiente.
A medida que nuevos países se integran en la Alianza, muchos de ellos con poblaciones inferiores a la de Noruega, empezarán a incidir en temas como la cooperación en defensa y la especialización. ¿Qué pueden los posibles nuevos miembros aprender de la experiencia noruega?
La lección más importante es que es esencial para los países pequeños poder realizar contribuciones efectivas. Esto significa que debemos desarrollar capacidades muy concretas, las denominadas especializadas. Noruega se ha centrado en desarrollar fuerzas especiales y equipos antiminas, pudiendo así contribuir a operaciones como Enduring Freedom con aportaciones realmente necesarias y que pueden desempeñar un papel importante incluso en grandes operaciones multinacionales. Otro ejemplo sería la cooperación entre Noruega, Dinamarca y Holanda con los aviones de transporte C-130 y los cazas F-16. Al trabajar juntos, estos tres países han podido contribuir en Afganistán de forma similar a los grandes países. Por tanto, una solución para los países pequeños es elegir socios estratégicos y conseguir maximizar sus capacidades mediante el trabajo conjunto. Otra solución consiste en identificar competencias especializadas en áreas en las que ya se posee suficiente experiencia. En Noruega tenemos unas condiciones naturales ideales para el entrenamiento invernal de las fuerzas especiales. Estoy segura de que otros países pequeños pueden identificar áreas en las que tienen experiencia y pueden desarrollar capacidades especializadas.
A diferencia de la mayoría de los miembros de la OTAN, Noruega mantiene el servicio militar obligatorio. ¿Cuál es el motivo de esta política, y cuáles las posibilidades de que cambie en los próximos años?
La principal razón para mantener el reclutamiento forzoso es el tamaño de la estructura de fuerza. Si una nación de cuatro millones de habitantes quiere mantener unas fuerzas armadas de más de 150.000 personas necesita del reclutamiento forzoso. No obstante, el sistema de reclutamiento ha ido evolucionando hacia el actual sistema mixto de reclutas y soldados profesionales. Por ejemplo, los contingentes que enviamos para participar en Enduring Freedom y en ISAF estaba constituida principalmente por soldados profesionales mientras que la contribución noruega a la KFOR consistía en su mayor parte de conscriptos que habían servido por un año y habían solicitado voluntariamente este destino. De hecho, el que podamos hacer una contribución tan grande a las operaciones de mantenimiento de paz de Kosovo se debe a que mantenemos el reclutamiento forzoso. Y gracias a que hemos desarrollado capacidades especializadas podemos también contribuir con ellas a las operaciones internacionales de Afganistán. La combinación de reclutamiento y militares profesionales funciona muy bien en Noruega, así que pensamos continuar manteniendo ambos sistemas.
Las fuerzas armadas de Noruega están entre las más avanzadas de la OTAN en cuanto a participación femenina, y las mujeres soldado pueden pedir destino a todas las funciones y unidades. ¿Que objetivos se han establecido para el reclutamiento femenino y cómo se anima a las mujeres a seguir la carrera militar?
El factor más importante en relación con el reclutamiento femenino es que desde 1985 todos los destinos son accesibles a las mujeres. Ello ha dado lugar a que una mujer esté al mando de un submarino, que otras sean pilotos en activo y que haya mujeres en unidades de combate. Es importante identificar a las mujeres que desean ocupar estos puestos y mantenerlas en ellos como ejemplo para otras mujeres más jóvenes que aspiran a la carrera militar. Creemos que tener una variada representación de sexos y razas en una organización moderna mejoran su capacidad para el cumplimiento de sus deberes. Hacemos campañas especiales para reclutar mujeres en las fuerzas armadas. Por ejemplo, además de la información general que figura en Internet, utilizamos los servicios del correo electrónico y los mensajes SMS. También mandamos oficiales femeninos a los institutos y universidades para discutir sobre las posibilidades de hacer carrera en las fuerzas armadas. Y organizamos campamentos de invierno donde las jóvenes reciben unas sesiones prácticas de entrenamiento militar y una muestra de lo que podría ser una carrera militar. Supongo que el hecho de que muchas jóvenes noruegas practiquen algún deporte puede contribuir a que sientan la llamada de la carrera militar. Las fuerzas armadas ofrecen a las jóvenes activas la clase de desafío físico y mental que les gusta.
Originalmente publicada en el 2002.
Fuente: Revista de la OTAN
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