Ecuador negó hoy la posibilidad de una ruptura de las relaciones con los organismos internacionales de crédito y reconoció el “derecho” del FMI a revisar la situación de la economía nacional de manera periódica.
El Banco Mundial y el FMI siguen con atención la política económica del país
Eso es falso de toda falsedad”, expresó la viceministra de Finanzas de Ecuador, Magdalena Barreiro, al ser consultada si corrían algún peligro las relaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).
“No me permito hablar sobre lo que no sé”, agregó y enfatizó que el mismo martes dialogó con representantes del FMI y del BM.
“Las relaciones con el Fondo en este momento son muy buenas”, afirmó Barreiro.
“Hemos presentado (al FMI) nuestro deseo de mantener una posición independiente, de mantener un programa nuestro, pero obviamente reconocemos el derecho de que ellos examinen las cifras”, dijo.
La semana pasada, la viceministra visitó en Washington, donde sostuvo reuniones de trabajo con representantes del departamento del Tesoro de Estados Unidos y de organismos internacionales de crédito.
Asimismo, una misión del FMI hizo una primera visita al gobierno del presidente Alfredo Palacio, tras el derrocamiento del mandatario Lucio Gutiérrez el 20 de abril último.
El FMI cumplió con la revisión trimestral de la economía ecuatoriana
Entonces, el presidente del Parlamento, Wilfrido Lucero, reveló que el FMI está preocupado por la intención del gobierno de Palacio de reformar un fondo petrolero destinado a la recompra de deuda pública para dirigir recursos al área social.
Según Lucero, que se entrevistó con los representantes del organismo, “ellos tienen preocupación porque es un cambio radical”. Ecuador no tiene ningún acuerdo con el FMI tras el stand by por 205 millones de dólares suscrito en marzo de 2003 (por parte de la administración de Gutiérrez), del cual apenas llegaron al país 84 millones debido a incumplimientos nacionales. Pero el FMI dio su aval para que otras instituciones concedan préstamos por unos 350 millones de dólares a la nación sudamericana en 2005.
El ministro de Economía, Rafael Correa, es un crítico de la dolarización en el país y de la programación del pago del pasivo público externo, que ascendió a 10.768,3 millones de dólares en abril último, equivalentes a 33,9% del Producto Interno Bruto (PIB), de acuerdo al Banco Central (BC).
Correa manifestó hoy que aplicará un plan económico “soberano” para no convertir a la nación en una “colonia” del FMI y restó importancia al silencio del organismo frente al programa nacional, enfatizando en que se trata de una “guerra sicológica”.
Fuente: www.elcomercio.com
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