Política

EEUU y Colombia diseñan un plan definitivo contra las FARC

La intención de acabar con las FARC parece más real que nunca después de que EEUU haya acordado colaborar con Uribe en un plan militar.

DURARÁ TRES AÑOS
El gobierno colombiano, con la colaboración de Estados Unidos, ha puesto en
marcha un ambicioso plan con el objetivo de luchar de manera definitiva contra
las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Esta acción pretende
hacerse con las selvas del sur del país, zona en la que la guerrilla concentra
su poder militar y controla los cultivos de coca.

Según un informe
publicado por el rotativo El Tiempo, esta actuación, denominada “Plan
Patriota”, pretende desplegar una fuerza de 14.000 o 15.000 soldados en la zona
referida. El contingente estará formado por fuerzas móviles y escuadrones
especiales para actuar en la selva que se llevan entrenando en exclusiva desde
el año pasado. Fuentes del gobierno han llegado a afirmar “que esta estrategia
es la apuesta del presidente Álvaro Uribe para derrotar a la guerrilla”, lo que
da una idea de lo que significa esta acción.

Estados Unidos ha
participado de manera activa en el diseño de la estrategia. Así, según los datos
ofrecidos por El Tiempo, representantes de los departamentos de Estado
y Defensa de EEUU han mantenido varias reuniones con la cúpula militar
colombiana y con los jefes del denominado “Comando Sur”. Todos los implicados en
el plan están de acuerdo en que la primera fase comenzó con la operación en
Cundinamarca, en junio de 2003, que fue calificada como la de mayor éxito en la
lucha contra las FARC.

Petición al
Congreso


Una muestra de lo ambicioso del plan es que el Gobierno
norteamericano va a pedir a su Congreso aumentar el número de militares y
contratistas que pueden operar en el país colombiano. Según un alto mando
estadounidense, “nuestra intención es poder darles el máximo apoyo en este
esfuerzo, por lo que la Administración ha recomendado elevar a 800 el número de
soldados (actualmente es de 400) y a 600 el número de contratistas (hasta ahora
400)”.

En lo que se refiere a la financiación, la participación
norteamericana está diseñada para tres años de ofensiva. Estos fondos serán
usados, entre otras cosas, para los costes de entrenamiento y la compra de armas
y material militar.

El planteamiento estratégico de fondo es que una vez
que las estructuras de la guerrilla queden rotas en las zonas de Cundinamarca,
indispensable para el abastecimiento por su cercanía al centro urbano de Bogotá,
pasar al combate en la selva después de que el ejército controle otras ciudades
clave.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú