El chileno José Miguel Insulza fue blanco de los ataques del presidente cubano y del embajador venezolano en la OEA, Jorge Valero. El dirigente cubano calificó el miércoles a Insulza de “bobito” por haber señalado que OEA debe promover la democracia en todos los países del continente, incluida Cuba.
El dictador cubano se extralimita y lo califica de “bobito”
“Se le fue la mano al caballerito”, dijo Castro, quien advirtió a Insulza que “no se equivoque” en las críticas a su régimen y calificó a la OEA de “institución corrupta, putrefacta y maloliente”.
“El muy bobito se ha creído que tiene derecho a meterse aquí (…) será para darle las gracias a la señorita (Condoleezza) Rice y al caballerito (Roger) Noriega, por facilitar su elección en la OEA”, afirmó Castro, que además consideró a Insulza “el nuevo testaferro de Estados Unidos en la región”.
El presidente chileno, Ricardo Lagos, que recibió ayer la visita del presidente hondureño Ricardo Maduro (foto), respondió que la situación de Cuba respecto de la OEA es algo que deben conversar todos los países miembros del organismo interamericano y no corresponde al Secretario general. “Cuba forma parte de la OEA, lo que está vacío es su silla”, dijo.
Por su parte, Insulza respondió: “Mi trabajo es en base del diálogo, no de este tipo de diálogo (…) Mejor no responder”.
A los ataques de Castro se sumó ayer un comentario del representante venezolano en la OEA, Jorge Valero, que dijo que no debían hacerse muchas ilusiones con Insulza.
“No quiero significar, para no abrir falsas ilusiones en el pueblo de Venezuela, que la OEA es hoy una institución al servicio de los pueblos y las luchas populares o al servicio de las nuevas visiones de la democracia. ¡No!”, exclamó Valero, en declaraciones al canal estatal venezolano de televisión VTV.
El embajador, destacó que “por primera vez en la historia de la OEA Estados Unidos no pudo imponer sus predicamentos, como en años anteriores, cuando bastaba que señalara un candidato para elegirlo”.
Al ser preguntado sobre el eventual regreso de Cuba a la OEA, del que fue suspendido en 1962, Valero dijo que ello no sólo enfrenta el desinterés de La Habana.
“Este asunto tiene una doble dimensión: los países como Venezuela que nos gustaría que Cuba tuviera una presencia más activa, un papel más protagónico (…), y el interés de Cuba en pertenecer a la OEA y pareciera por lo que yo escuché y le he leído a Fidel Castro, que ellos no están interesados en este momento”.
“No descartaría su presencia, pero para que ocurra tiene que cambiar la correlación de fuerzas en la OEA, porque no habría una mayoría de países que favorecieran su presencia y Cuba no se sentiría cómoda pues la influencia de Estados Unidos todavía es muy significativa”, añadió.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR