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El hidrógeno se abre paso firmemente como sustituto del petróleo

Diez ciudades europeas, entre las que figuran Madrid y Barcelona, ensayan con éxito prototipos de buses movidos por hidrógeno (el elemento de la tabla periódica que más abunda en el universo y el décimo más común en la Tierra).

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El último prototipo de la General Motors, el ´Sequel´, puede recorrer 500 kms.
sin necesidad de tanquear, y acelera de 0 a 100 km. en 10 segundos.

Ya el
año pasado otro prototipo de carro de la misma compañía, el ´Zafira HydroGen3´,
había atravesado Europa de Noruega a Portugal (10.000 kilómetros, 14 países)
para demostrar que esta tecnología es perfectamente viable: el auto acelera de 0
a 100 kilómetros por hora en 16 segundos, alcanza velocidades de 160 km/h y
puede recorrer hasta 400 kilómetros sin cargar
combustible.

Paralelamente, 10 ciudades europeas, entre las que figuran
Madrid y Barcelona, ensayan con éxito prototipos de buses movidos por hidrógeno
(el elemento de la tabla periódica que más abunda en el universo y el décimo más
común en la Tierra).

Cada uno funciona gracias a una batería capaz de
obtener energía eléctrica mediante la combinación del hidrógeno almacenado en
tanques en el carro y del oxígeno del medio ambiente. Esa pila de combustible
luego alimenta el motor eléctrico.

El único residuo que generan estas
baterías es vapor de agua, es decir, que se trata de una tecnología cero
contaminante. Algo que reduciría de forma dramática las emisiones de gases
causantes del efecto invernadero y mejoraría sensiblemente la calidad del aire
en las ciudades. A la vez que liberaría al mundo de la dependencia del
contaminante y cada vez más escaso petróleo, pues el hidrógeno, aunque no se
encuentra libre en la naturaleza, se puede producir de forma ilimitada.


Ángel Sáez, director de ingeniería de Air Liquide España, una de las
tres empresas del consocio que produce el hidrógeno con que funcionan los tres
buses experimentales que hoy circulan por Madrid, afirma que “técnicamente no
hay obstáculo” para la masificación de esta alternativa.

“Se trata de
una tecnología muy sólida y simple, una energía que es almacenable y en la que
se han registrado avances muy importantes en los últimos cinco años”,
añade.

Según el comisario europeo de Investigación, Janek Potocnik, el
uso del hidrógeno sufrirá una gran expansión dentro de la Unión Europea en los
próximos años y la comercialización a gran escala de los vehículos empezará a
sentirse con fuerza a partir del año 2020. Y es que según la misma fuente, para
el año 2030, el número de vehículos que utilizaría esta tecnología superaría los
40 millones en la UE.

Así, el sueño de Julio Verne, que en 1874 escribió:
“Yo creo que el agua algún día será empleada como combustible, que el hidrógeno
y el oxígeno, los cuales la constituyen, usados en forma individual o conjunta,
originarán una fuente inagotable de calor y luz”, está casi a punto de
convertirse en parte de la vida cotidiana de millones de personas.

Qué
falta

Pero aún faltan obstáculos por vencer. Sáez advierte que el
principal es el círculo vicioso que se genera con las nuevas tecnologías: los
primeros prototipos son costosos, y ese precio elevado evita la masificación que
a su vez es necesaria para abaratar los costos. Por lo cual reclama: “es claro
que la industria necesita el apoyo de los gobiernos para poder lanzar la era del
hidrogeno. Aún así, creo que esta nueva era es un hecho”.

Antoni Juliá,
director del Proyecto Hidrógeno de Gas Natural España, advierte que “para que
esta tecnología pueda progresar, la pila de combustible tiene que reducir su
costo sensiblemente. Ya que si eso no se logra, todo estará en duda”. Según la
General Motors, un carro impulsado por hidrógeno cuesta hoy 10 veces más que uno
de combustión. El ´Sequel´ se valora en 1,5 millones de dólares.

Aldo
Vellón, director de la compañía Linde Gas and Engineering, recordó una
importante dificultad en un foro sobre el tema en marzo en Bruselas: la red de
estaciones de servicio que necesita también una tecnología especial. Una
inversión de muchos miles de millones de euros que el sector privado no quiere
asumir en solitario. Por eso señala que hoy el problema, más que técnico, es de
“compromiso”.

Quién será el primero

En Estados Unidos ya se están
adelantando iniciativas al respecto. Por orden del gobernador de California,
Arnold Schwarzenegger, se han construido 16 estaciones especializadas. La meta
es crear una ´red de autopistas de hidrógeno´ en ese estado para el
2010.

Otro obstáculo que le han encontrado al hidrógeno es la forma de
ponerlo dentro del vehículo, acción que se lleva a cabo mediante equipos que
mantienen el gas en estado líquido (a temperaturas muy bajas) y lo inyectan
dentro del carro de manera hermética, para evitar fugas.

Aunque esta
tecnología comenzó a desarrollarse en Canadá y E.U. en los 90, Europa ha jugado
un papel clave en su evolución. Sin embargo, Jeremy Bentham, director general de
Shell Hydrogen, advierte que E.U. y Japón ya se han percatado del potencial que
representa el hidrógeno.

En palabras de Carl-Peter Forster, presidente
de General Motors Europa: “Estoy convencido de que la era del hidrógeno y las
pilas de combustible llegará. La cuestión es si lo hará de la mano de Europa o
de otros”.

Una discusión atizada la semana pasada por un anuncio de
Samuel Bodman, Secretario de Energía de Estados Unidos: su gobierno invertirá
1.200 millones de dólares para subvencionar la investigación y desarrollo de
nuevos y mejores modelos de automóviles que empleen hidrógeno.

El lunar
de esta tecnología es que a la fecha “el 95 por ciento del hidrógeno se produce
a partir de combustibles fósiles”, principalmente de gas natural, recuerda
Antonio González García-Conde, presidente de la Asociación Española del
Hidrógeno.

Y eso plantea un gran reto ecológico, pues aunque la
contaminación de estos procesos es controlable en un porcentaje, el ideal es
avanzar hacia la masificación de la producción de hidrógeno por vías no
contaminantes: vía energía solar o eólica, como ya sucede en la ciudad sueca de
Malmö, la primera del mundo (en 2003) en contar con una estación de servicio de
hidrógeno abierta al público y 100% ecológica.

En todo caso, Juliá, de
Gas Natural, recuerda: “Hay que entender que estamos en una situación
transitoria”, porque a futuro no tendremos combustibles fósiles, así que “en 50
años todo el hidrógeno tendría que provenir de fuentes renovables o
nucleares”.

Pero en definitiva, la llegada del hidrógeno ya no es un tema
de ciencia ficción. Lars Peter Thiesen, portavoz de General Motors para la
tecnología del hidrógeno en Europa, ya anunció que planean comercializar un
vehículo de hidrógeno con “precio y prestaciones competitivas” en el 2010. Y
firmas automotrices del mundo (Honda, Toyota, Mercedes, etc) trabajan en lo
mismo. Así que, salvo que aparezca una tecnología superior, Julio Verne habría
acertado, otra vez.

ISLANDIA, pionera en transporte público movido con
hidrógeno, planea convertirse en la primera economía del mundo sustentada en
este elemento. Subsidia ya el paso a los carros para que funcionan con
hidrógeno. GEORGE BUSH, tan favorable a los intereses petrolíferos, se ha
referido a las pilas de combustible a base de hidrógeno como la “ola del
futuro”.

QUIENES han manejado un carro movido por hidrógeno dicen que lo
que más impresiona es el silencio del motor y su gran capacidad de aceleración.


LA REVOLUCIÓN del hidrógeno ha atraído a intelectuales como Jeremy
Rifkin, presidente de la Fundación sobre Tendencias Económicas de Washington. Él
destaca que un futuro ni siquiera dependeríamos de las grandes empresas
energéticas, porque cualquier persona podría convertirse en un productor de su
propia energía. Una trasformación radical de la economía y la sociedad, porque
una de las causas principales de la pobreza es la falta de acceso a la
energía.

EXISTEN 5 clases de pilas de combustible. Y dentro de los
proyectos en marcha está previsto que algunas les den hasta 40 días de autonomía
a los teléfonos celulares, y otras que servirán para dar energía y calor a
hogares. UNA DIFERENCIA muy importante con las baterias tradicionales es que las
pilas de combustible no se gastan. Es decir, no dejan de producir energía
eléctrica mientras estén alimentadas de hidrógeno.

LOS CALCULOS más
optimistas indican que la curva de producción de petróleo comenzará a caer en el
2050, cuando el barril estaría por arriba de los 140 dólares. FEDERAL EXPRESS
utiliza un vehículo repartidor alimentado con hidrógeno desde hace más de un año
en el difícil tráfico de Tokio.

Fuente: El
Tiempo – Colombia

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